ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

'Gran Hermano 17': Rodrigo se viene abajo y se deshace en lágrimas por la actitud de Bea

Simona calienta motores: "No entiendo que estéis así por ellas, chicos, son unas locas, no merecen la pena".

Por Redacción El 13 de Noviembre 2016 | 11:34

Parecía que nunca iba a ocurrir. Rodrigo, ese concursante impasible ante la adversidad de 'Gran Hermano 17' se ha roto en las circunstancias menos esperadas. El madrileño ha mostrado su cara más desconocida gracias a su Naranjita, abandonando su decúbito supino habitual por una frustración que muestra aquello de "no la cambiaría pero...".

Todo comenzaba como cualquier brote lacrimógeno de Guadalix: con una discusión. La prueba semanal ha dividido la casa en dos grupos artísticos con títeres y titiriteros. Por un lado se encuentran Alain, Simona, Clara y Rodrigo, y por otro Miguel Vilas, Adara, Meritxell y Bea. El conflicto se originaba mientras los primeros ensayaban y la pelirrosa decidía convertirse en testigo mudo del show, tal y como había hecho sus compañeros durante su ensayo. Un gesto que le afeaban los compañeros pero que no haría cambiar de lugar a la valenciana.

Por aquello del aburrimiento, Adara y Meritxell se unían a la chonija dando por inaugurada la terracita del aquelarre en disposición de hacer saltar al contrario. No era necesario preguntarse quien abriría la veda, pues Clara como buena líder, auto erigida, invitó a sus compañeras, a su manera, a que abandonaran las bambalinas. Un gesto que dio lugar al habitual cara a cara entre la comercial y la exazafata.

De fondo, Bea se reía de la situación, y mientras el tono subía y más concursantes se inmiscuían en las acusaciones, más se reía. Rodrigo decidía entonces zanjar el asunto y cerraba la puerta de la sala de pruebas, "¿Te has enfadado Rodrigo?", preguntaba Adara. "Sois un poquito tocapelotas, eres muy graciosa tú", espetaba el madrileño a su compañera, quién apostillaba, "Tú no tienes ni eso". Un mini pique que Bea alimentaba riéndose aún más: "¡Qué rompe el cristal de la mal suerte!".

"Me jode darme la vuelta y ver que Bea se está descojonando al lado"

Se trataba de una discusión que continuó y derivó en más y más enfrentamientos. Pero, sin duda, el más llamativo fueron las lágrimas de Rodrigo en el vestidor, donde Miguel y su "yoísmo" se convertían en su hombro: "Me jode darme la vuelta y ver que Bea se está descojonando al lado".

Unas lágrimas alimentadas por el cansancio de la prueba y las palabras de Adara, de la que aseguraba que "No puedo ser yo. No me sale atacarla. No quiero entrar a su juego de gritar". Simona no quiso dejar escapar la ocasión y se acercó con las ideas muy claras a su compañero: "No entiendo que estéis así por ellas. Chicos, ¡son unas locas! No merecen la pena".