SU ÚLTIMO CAVA

Enrique San Francisco "muere" electrocutado en el cortometraje "No vaya a ser que", de Daniel Sánchez Arévalo

El actor protagoniza uno de los últimos trabajos de Daniel Sánchez Arévalo, esta vez una pequeña comedia sobre la Navidad.

Por Gabriel Arias El 21 de Diciembre 2016 | 18:28

¿Cómo sería el cielo si existiera? Pues como es posible que nunca lo sepamos, el director de cine Daniel Sánchez Arévalo lo ha pintado para todos nosotros en el cortometraje "No vaya a ser que", protagonizado por Enrique San Francisco.

El vídeo empieza con el actor llenando unas copas con sidra, cava o champagne, y mientras bebe de la suya, se escucha la voz de un hombre que le pide que encienda las luces del árbol de Navidad. "Por Dios, que yo no he venido aquí a trabajar", se queja San Francisco. Será la última vez que refunfuñe, su último trago y la última Navidad que pase con los suyos. El actor muere electrocutado.

Escena del cortometraje No vaya a ser que"

Entrevista con San Pedro

Lo siguiente es la inmensidad del cielo azul. Un cielo cercano a la Tierra por el que todavía corretean las nubes. Al fondo, rodeado por esa neblina, se deja ver un hombre de voz grave y anciana. Y tras él, unas escaleras inmensas que seguro habrán convencido a muchos de que es mejor bajar al infierno que subir a los cielos.

Hemos dicho antes que sería la última vez que San Francisco se quejase, que sería su última copa. Qué va. Nada más lejos de la realidad. Sus primeras palabras para recibir a San Pedro lo devuelven a la Tierra por un instante. Todavía con el cava en la mano (recordemos que el cava conduce muy bien la electricidad, así que también murió electrocutado), recibe al portero de los cielos con la siguiente observación: "Qué inhóspito... ¡Ni un puto bar!".