PICADURA

El cantante Francisco sufre la picadura de un gusano urticante en 'Supervivientes 2018'

A pesar de no revestir gravedad, el concursante necesitó asistencia médica.

Por Dany Blázquez El 6 de Mayo 2018 | 23:01

Nuevo percance en 'Supervivientes 2018'. Tras la salida temporal de Raquel Mosquera por sus problemas de salud y después de la aparatosa caída que sufrió el Maestro Joao tras tropezarse con un árbol, Francisco ha sido víctima este fin de semana de la picadura de un gusano urticante mientras pescaba en las claras aguas del Caribe.

A pesar de que la picadura no fue grave, el concursante tuvo que ser atendido por el equipo médico, tanto para curar el dolor de la picadura como por un ataque de ansiedad que el cantante sufrió tras lo sucedido. Francisco explicó que intentó capturar al gusano en el mar para utilizarlo como gancho para pescar, un gusano que definió como "marroncito, de diez centímetros de largo y con pelos blancos".

La picadura del gusano urticante

Rápidamente el servicio médico del reality show disminuyó el escozor de la picadura aplicándole un tratamiento fuerte en forma de pomada que en unos 40 o 50 minutos le hizo efecto. El concursante se encuentra bien, aunque reconoce que pasó mucho temor: "Ha sido lo más terrible que he pasado en mi vida. El dolor más terrible que he pasado en mi vida".

El Maestro Joao le pide perdón al árbol con el que se tropezó

Hace unas semanas, mientras realizaba un ritual, el Maestro Joao tropezó con una rama y cayó al suelo. El concursante sufrió una grave herida y fue atendido por los médicos del programa. La herida recibió 5 puntos internos y 13 puntos externos, y a las pocas horas el concursante regresó junto a sus compañeros. Lo que no esperaba nadie es que, nada más regresar a Playa Cabeza de León, el concursante volviera al lugar del crimen para arreglar las cosas con el árbol que le había tirado al suelo horas antes.

Mientras las lágrimas brotaban de sus ojos, el Maestro saludó al árbol y lo acarició con su mano: "Hola, Árbol". El adivinó le agradeció que hubiera recogido el ritual que él y sus compañeros habían hecho con anterioridad, y aprovechó para pedirle disculpas por lo que había ocurrido: "No sé si hice algo que te molestara cuando vengo por las noches, pero Árbol, lo siento si ha sido así. No ha sido culpa tuya, ha sido culpa mía". Finalmente, tanto Árbol como Maestro Joao se fundieron en un afectuoso abrazo.