El 12 de febrero, un día después de la muerte de James Van Der Beek, su compañero de reparto en la serie 'Dawson crece', la actriz Busy Philipps se realizó una resonancia completa de su cuerpo. Se trata de un servicio simplemente preventivo que la sanidad privada americana ofrece por unos 2.500 dólares y que muchos famosos sanos se están realizando. La resonancia se combina con análisis de sangre e inteligencia artificial para elaborar una lista de predisposición a distintas enfermedades.
En el caso de Phillips, de 47 años, la prueba desveló algo que no esperaba: una lesión en el cerebro que, tras más pruebas, se confirmó como un tumor maligno que necesitaba operarse de inmediato. El 2 de marzo, acompañada por su exmarido Marc Silverstrein, Phillips se sometió a una operación de 5 horas durante la cual le fue extraído el tumor, de 2,6 centímetros. Tras analizarlo, se confirmó como un oligodendroglioma, un tumor raro que sólo se ve en unos 1.000 casos al año en Estados Unidos.
Filmin estrena el tráiler de 'Millennial Mal', su nueva comedia universitaria de la mano de Lorena Iglesias
'120 Minutos' celebra sus 2.000 programas en Telemadrid con un vídeo del día a día en la redacción
Tráiler de '33 días', la nueva serie de Atresplayer con Julián Villagrán y José Manuel Poga
Tráiler en catalán de 'Ravalear', la nueva serie de HBO Max sobre los fondos buitre
Tráiler de la tercera temporada de 'The Walking Dead: Dead City' de AMC+
Canción ganadora de Eurovisión 2026: DARA con "Bangaranga" por Bulgaria
Afortunadamente, se trata de uno de los tumores menos agresivos dentro del cáncer cerebral, y la pronta detección hizo que se le pudiera extirpar por completo. La actriz, que ha hablado ahora por primera vez de este suceso, ha mostrado imágenes de los 40 puntos de sutura que tenía en la cabeza tras la operación.

A los pocos días de la operación comenzó a trabajar en el rodaje de la nueva serie 'Cupertino', hasta que a mediados de abril fue a inyectarse botox, y la dermatóloga observó que la cicatriz de la operación no estaba curando bien.
Tras volver al hospital, Phillips tuvo que ingresar a quirófano por segunda vez, esta vez con una infección de estafilococos en la herida, que le obligó a una nueva operación donde le volvieron a abrir la cabeza para limpiar y sustituir las placas de titanio de la anterior operación.
"Soy la chica más afortunada del mundo"
Lejos de dejarse llevar por la enfermedad, que por ahora parece superada aunque tendrá que seguir sometiéndose a revisiones periódicas, Busy Phillips se considera como "la chica más afortunada del mundo". Si no se hubiera realizado el escáner, que estuvo a punto de no hacerse, o asistido por casualidad a su dermatóloga su pronóstico habría sido mucho peor.
Tras la operación, Phillips ha empezado a atar cabos. Sospecha que los cambios de humor que padecía podían deberse al tumor, y no a una premenopausia como había dado por hecho. Durante todo esta "pesadilla" no ha perdido un ápice su sentido del humor, y hasta llegó a pedirle a su neurocirujano si, de paso, podía levantarle un poco las cejas durante la operación.