OPINIÓN

Crítica de 'Élite': Un golpe sobre la mesa a la ficción juvenil en España

La serie protagonizada por María Pedraza, Itzan Escamilla y Jaime Lorente llega a Netflix el 5 de octubre.

Por Fernando S. Palenzuela El 25 de Septiembre 2018 | 09:41

'Compañeros', 'Al salir de clase', 'Física o química'. La ficción dedicada a un público juvenil se ha encontrado siempre presente en la televisión española, aunque no haya sido el género más abordado por las cadenas, ni tampoco el que más éxito ha cosechado. Sí es cierto que algunas han marcado un antes y un después, pero ¿hace cuánto que no hemos vuelto a ver un fenómeno de tal magnitud? Quizá el problema es que era necesaria una revolución, y con 'Élite' ha llegado. Bienvenidos a la regeneración en la ficción juvenil española.

No, 'Élite' no ha inventado nada en la televisión ni ha seguido los preceptos de otras como 'Skam' que supieron jugar con la época en la que nos encontramos. Sin embargo, sí que ha logrado demostrar que se pueden hacer series juveniles de calidad y sin planteamientos ni tramas rocambolescos que estén más cercanos al mamarrachismo que a la realidad. La ficción de Netflix, que llega a la plataforma el 5 de octubre, juega con una historia muy coherente en donde todo lo que ocurre (y mira que pasan cosas) se ajusta a los parámetros de la verosimilitud, siendo esa, sin duda, una de sus grandes fortalezas.

Dos mundos diferentes, un instituto

Itzan Escamilla, Mina El Hammani y Miguel Herrán en 'Élite'

El punto de partida de 'Élite' son tres jóvenes becados que ponen patas arriba la estabilidad que se había formado en un instituto de la alta clase. La mezcla de estos dos mundos diferenciados es el detonante, el inicio de una guerra a punto de estallar en donde la ley del más fuerte toma su efecto al completo. Y las consecuencias van a ser trágicas hasta el punto de terminar con uno de los protagonistas muerto. ¿Quién ha sido el asesino? ¿Cuáles son sus razones? Esa es la gran incógnita que deberá desvelarse a lo largo de los ocho episodios que conforman la primera temporada. Solo un apunte una vez vista la serie: la valentía para decantarse por acabar con ese personaje, con todas las consecuencias que ello puede desembocar.

Siguiendo el hilo de esta trama, cabe destacar el uso de flashforwards, un recurso que, en esta ocasión, resulta muy similar a 'How to Get Away With Murder' o, incluso, a 'Big Little Lies'. Los creadores de 'Élite' conocen sus antecedentes a la perfección, los han estudiado al detalle y han sabido sacar lo mejor de ellos para conformar su proyecto. El juego con dos líneas temporales está bien planteado, sin resultar excesivo el salto del presente al futuro y dando los toques justos para mantener la tensión en tanto al asesinato pero sin perder el foco en los problemas de los protagonistas que van a desencadenar ese atroz suceso.

Un reparto prometedor

Miguel Bernardeau y María Pedraza en 'Élite'

Cada personaje en 'Élite' es único y aporta un punto de vista diferente al de los demás. Cada uno está movido por sus propios intereses y objetivos, cada uno tiene un conflicto que lo diferencia de los demás, y es que la construcción y el desarrollo de los personajes es otro de los puntos fuertes de la serie. Ninguno sobra, todos forman un puzle en donde encajan a la perfección y dejan atisbar su humanidad, sus miedos y sus deseos. Llegas a conectar con todos y a entender por qué se mueven cómo lo hacen.

'Élite' cuenta con varios de los actores juveniles más reconocidos del momento. María Pedraza es la gran baza de la serie, demostrando que tiene un futuro muy prometedor en el mundo audiovisual. Su naturalidad es lo mejor de su personaje, dotándole de una rebeldía muy interesante a explorar. También destaca su hermano en la serie, Miguel Bernardeau, quien parece haber heredado el talento interpretativo de su madre. El joven refleja la dualidad del mundo en el que ha nacido con el que empieza a coquetear con sencillez y credibilidad. Danna Paola es otra de las actrices más interesantes a descubrir y uno de los personajes más necesarios. Aunque ejerce el papel de la reina malvada del instituto, su Lucrecia es una de las principales pruebas de cómo todos tienen una motivación que explica el modo en el que actúan y que consigue que conectes con ellos.

Las preocupaciones de los jóvenes, a examen

Arón Piper y Omar Ayuso en 'Élite'

El primer episodio de 'Élite' es arrollador, sin respiro. Ocurre de todo, y es que no hay momento en el que puedas despegar los ojos de la pantalla, puesto que deja planteada cómo va a ser el discurrir de las tramas y muestra pinceladas de cada uno de los personajes. Precisamente las tramas es uno de los puntos más interesantes, pues explora temas como el VIH, el bullying, el consumo de drogas, la homosexualidad o el racismo desde una perspectiva creíble y presente en la sociedad. Y todo aderezado con una banda sonora muy fiel al target al que va destinado.

'Élite' se escapa de los prejuicios que podríamos tener sobre ella al ser una serie de adolescentes. Tiene una atmósfera en ocasiones oscura y cruda, es decir, realista con la vida, poniendo de manifiesto la diferenciación de clases y cómo estas, entre sí, suponen un auténtico revulsivo para la otra. La ficción de Netflix para nada se basa en la mayoría de series juveniles, por mucho que pueda parecer 'Física o química', 'Gossip Girl' o 'Pretty Little Liars'. Carlos Montero y Darío Madrona, sus creadores, han sabido cómo integrar lo mejor de cada casa y aportarle su sello propio, dando un golpe sobre la mesa y demostrando que la ficción española también puede tener series de gran calidad que hablen de los adolescentes y sus preocupaciones. Ojalá 'Élite' se convierta en un verdadero referente en la opinión pública.