REPORTAJE

El equipo de 'Deep State' y el desafío de revolucionar la serie en su segunda temporada

El creador y los protagonistas de la serie original de FOX indagan en el exigente rodaje de la segunda temporada y en cómo ha sido renovarla tras la salida de Mark Strong.

Por Alejandro Rodera El 25 de Agosto 2019 | 10:45

En la era de las series antológicas, no es tan habitual ver cómo una ficción renueva su estructura narrativa al mismo tiempo que propone una continuación de su relato. Matthew Parkhill ha asumido ese riesgo con la segunda temporada de 'Deep State', que cambia de protagonista, ambientación y tono, sin perder la esencia de su predecesora. El denominador común sigue siendo la disección de los entramados políticos que dictan el devenir de nuestro planeta desde la sombra, solo que esta vez el reparto ha afrontado una experiencia aún más exigente, al estudiar el pasado y el futuro de sus personajes. Durante la presentación en Londres de la nueva temporada, que ya está disponible en FOXNOW, FormulaTV ha podido dialogar con todo su equipo principal acerca del gran reto que han tenido que afrontar: renovarse o morir.

El reparto de la segunda temporada de 'Deep State', bajo amenaza

La novedad más evidente es la incorporación de Walton Goggins tras la marcha de Max, el personaje de Mark Strong, cuya frustrada retirada fue el epicentro narrativo de la primera temporada. "Dejar atrás a Max fue una decisión complicada, pero dio la oportunidad de abrir la serie a otros personajes. No olvidamos su influencia en la historia, pero no queremos que esto se vuelva repetitivo," asegura Parkhill, showrunner de este complejo thriller político, cuya nueva temporada está ambientada meses antes y meses después de lo visto en la anterior. "Si la primera temporada era el viaje de un hombre, la segunda es algo más coral, donde todos los personajes orbitan alrededor de los demás. Es atrevido cambiar así la serie, y cada personaje tiene su momento personal para brillar," afirma Alistair Petrie, cuyo personaje, George, ha regresado en la línea temporal del pasado tras fallecer en la primera entrega. "El año pasado maté a George, y Al Petrie lo hacía tan bien... Así que pensé que había sido estúpido matarle. Contar una de las líneas temporales en el pasado permitía recuperar personajes de una manera coherente, así nació la idea de dividir el tiempo, y a partir de ahí lo fui desarrollando," explica Parkhill.

En cuanto a la marcha de Strong, el showrunner se muestra sincero al explicar por qué no hemos podido verle en la segunda temporada: "Originalmente Mark iba a hacer una temporada, y cuando empezamos a hablar de la segunda, él ya estaba haciendo otra serie con su mujer [la productora Liza Marshall], así que había un conflicto de agendas." Al encontrarse en esa tesitura, Parkhill prefirió optar por renovar la serie en vez de supeditarla a apariciones puntuales de Strong, permitiendo que la trama de Malí y nuevos personajes tuvieran cabida. "He tenido la suerte de interpretar a muchos personajes diferentes, no me he limitado a una categoría. Siempre he querido interpretar a un personaje como Nathan, pero no soy tan guapo como George Clooney," reflexiona Goggins, que se pone al frente de un reparto mucho más nutrido y diverso que en la anterior temporada. "Todos los personajes tienen su conflictos particulares que resolver en este viaje de ocho horas," remarca Lily Banda, otro de los fichajes, acerca de ese aspecto coral.

Walton Goggins ocupa la vacante dejada por Mark Strong en 'Deep State'

Colaboración en el desierto

El rodaje de la segunda temporada de 'Deep State' ha tenido lugar en localizaciones naturales de Sudáfrica y Marruecos, donde el equipo ha llevado un acelerado ritmo de producción para cumplir con los exigentes plazos diarios. "Grabamos muy rápido, la serie se apoya mucho en la preparación y en nuestros instintos, nos mantiene siempre alerta," comenta Petrie, que no puede estar más contento con la oportunidad de tomar las riendas de un George mucho más enfocado a la acción que en la primera temporada: "Es agradable ver al personaje vivir una experiencia más práctica, sobre todo siendo consciente de que más adelante voy a pasar más tiempo en un despacho." Además, el hecho de haber convivido previamente, ha facilitado las cosas de cara a sumergirse en esta exhaustiva experiencia, como reconoce la actriz Anastasia Griffith: "Conoces mucho mejor a la gente en el segundo año, es como regresar a un entorno familiar."

A la hora de componer ese ambiente de confianza, han sido vitales las aportaciones de Parkhill y Goggins. "Matthew tiene todas las respuestas, no sé por qué los guionistas no están presentes más a menudo en el set de rodaje," asevera Petrie. Una de las nuevas caras del elenco, Zainab Jah, que interpreta a una influyente política africana, comparte esa opinión: "Matthew tiene mucha sensibilidad cuando tiene una idea y deja espacio para contribuir en ella. No lo hace por educación, sino por conocer otros puntos de vista." Y una vez reunidas las diferentes opiniones, la experiencia de Goggins en ficciones como 'The Shield' ha sido un elemento diferencial. "La influencia de alguien tan curtido en la televisión como Walton Goggins ha sido increíble, sabe cómo hacer que la acción quede bien en pantalla," comenta Petrie, acerca de lo cual responde el aludido: "He aprendido de gente como Michel Miklis cómo trabajar bajo presión. No acudo al rodaje para perder el tiempo, así que no es un lugar para socializar o hacerme fotos, estoy para hacer algo que justifique que no haya pasado ese tiempo con mi familia."

Lily Banda aporta un punto de vista diferente a 'Deep State'

Fusión de política y emociones

Después de centrar su primera temporada en un entorno más cerrado, 'Deep State' expande su mirada hacia Malí y la situación actual de África en esta nueva iteración, como resultado de las inquietudes políticas de su creador. "Matthew no quiere hablar de Rusia o Corea del Norte, sino de lugares desconocidos y de los que la gente no conoce tanto, para que se vea lo que está sucediendo en el mundo," afirma Griffith. Acerca del punto de vista político también se pronuncia Joe Dempsie, que se siente más identificado que nunca con su personaje, Harry, cuya pasión se ha visto mermada ante la atmósfera global de decepción: "Harry representa la apatía generalizada, la sensación de que no tiene sentido perseguir ningún objetivo. Cuantos más escándalos aparecen, menos nos importan. Hasta llegar al punto en el que parece que no podemos cambiar nada." Y Parkhill no puede estar más de acuerdo con la reflexión del actor: "Recuerdo cuando era joven y me fijaba en los líderes políticos, porque quieres que sean más inteligentes que tú. Pero hoy en día parecen una panda de idiotas que no saben lo que están haciendo. Es un desastre."

Para alcanzar el elevado componente político de la ficción, ha sido fundamental diseñar un tono convincente, como apostilla Petrie: "La serie no es condescendiente con el público, evita poner constantes rótulos y remarcar qué ha sucedido" Y evidentemente, este es el resultado de una larga tradición de producciones televisivas que le han allanado el terreno a 'Deep State'. "La era dorada de la televisión comenzó hace veinte años con 'Los Soprano' y 'The Shield', y ahora ha explotado. No sé si se ha vuelto una experiencia más profunda, pero la gente espera que vayamos cada vez más lejos," sentencia Goggins, sin olvidarse de remarcar que la temática política no tiene por qué ser un elemento excluyente: "No es solo una serie sobre política, sino que tiene mucho de entretenimiento. No quiero hacer algo que sea para un público específico ni para todo el mundo, lo que quiero es que sea sincero."