'SÁBADO DELUXE'

Hugo Sierra aclara el porqué de la demanda sobre su hijo con Adara: "Es una protección que me aconsejaron"

La pareja de la concursante de 'GH VIP 7' acudió a 'Sábado deluxe' para hablar de su relación y de la demanda que habría interpuesto en caso de una posible ruptura.

Por Beatriz Prieto El 17 de Noviembre 2019 | 02:22

La noche del 16 de noviembre, 'Sábado deluxe' recibió en plató a Hugo Sierra, con motivo de que hablase de su relación con Adara Molinero y de lo que pensaba sobre la cercanía entre la concursante de 'GH VIP 7' y Gianmarco Onestini dentro de la casa de Guadalix de la Sierra, especialmente después de que Molinero confesara estar enamorada del italiano. Una visita que, además, se produjo unos días después de que el ganador de 'GH Revolution' hablara del tema en una exclusiva publicada por la revista Lecturas.

Hugo Sierra y María Patiño en 'Sábado deluxe'

El programa arrancó con el invitado principal, junto a María Patiño, quien confesó que hacía "dos semanas" que no veía nada de 'GH VIP 7' ni sobre Adara. "Es una posibilidad que se dé cuenta de lo que ha hecho y se pueda arrepentir", señaló Sierra. "El no verme, no estar conmigo, creo que le ha jugado una mala pasada. Esperaré el momento que sea para estar cara a cara con ella y ver qué pasa", añadió el uruguayo, quien reconoció que le dolía ver las imágenes de Adara y Gianmarco juntos, antes de confesar que la concursante le había decepcionado "bastante".

Durante su paso por el programa, Sierra reconoció que le habían dolido más los comentarios que se habían lanzado en torno a su relación con Adara que el hecho de que ella se hubiera fijado en otro. "Todavía no se ha pronunciado, por eso me gustaría tener un cara a cara y terminar este suplicio", declaró el invitado, quien desveló que, en casa, aún seguían las fotos de la concursante "por todos lados". Además, Hugo admitió que no consideraba un contrincante a Onestini, dado que estaba confiado en lo que él mismo era como persona y lo que le interesaba era la opinión de Molinero. "Esa casa te puede llevar a confusiones. Yo estuve 90 días y por eso algo puedo entender. Si no hubiera estado en esa casa, no te estaría diciendo esto", aseguró Sierra, quien apostó por que, de no haber pasado por 'Gran hermano', ya habría tomado una decisión sobre su relación con Adara.

"No utilicé eso para ensuciar a Adara"

Hugo Sierra en 'Sábado deluxe'

Los colaboradores del programa también hicieron referencia a la posible "mala relación" que había entre Hugo y Adara antes de la entrada de la concursante en el reality. Una relación en pleno altibajo que, apuntó Sierra, se habría debido a la tensión por el embarazo, los locales que habían abierto y la ausencia de relaciones íntimas a raíz de la labioplastia vaginal a la que se sometió Molinero. "Le pido disculpas públicamente porque yo se lo comenté a una persona, roto, y no pensé que fuera a repercutir tanto. Yo no utilicé esto como para ensuciar a Adara", declaró Sierra, a raíz de la operación estética de la concursante, haciendo referencia al hecho de que se lo habría desvelado a Dinio García durante una conversación telefónica y él habría sido el primero en contarlo públicamente.

"Me gustaba tenerla como una princesa, pero en ese momento flaquee un poquito. Pero tampoco es que la maltratara. No es mi estilo", confesó Hugo, al hablar de las posibles razones por la que su relación con Adara habría flaqueado antes del concurso. Además, el invitado también habló de la demanda que había interpuesto con respecto a la custodia del hijo que tenía en común con la concursante. "Es una protección que me aconsejaron los abogados, no es para hacer daño a nadie. Es solamente un derecho que hubiese hecho cualquier padre que ama a su hijo", defendió Sierra, antes de afirmar que Adara sabía que con él no tenía "problema de diálogo" ni le iba a "hacer daño en absoluto". "Se hablarán las cosas y se solucionarán de la mejor manera. Solamente era proteger la declaración que ella hace, de que se va a Madrid o que se va a Italia", añadió el invitado, quien defendió que, por ello, no podía quedarse "con los brazos cruzados".