PORNO Y RELIGIÓN

La tremenda confusión de Laia ('First Dates'): "El tamaño importa, pero no hace falta ser como Rouco Varela"

La participante quería referirse al actor porno Rocco Siffredi pero se confundió y nombró al cardenal español.

Por Paula González El 16 de Julio 2019 | 13:52

"Soy la loqui, la extrovertida de mi grupo de amigas, la que hace tonterías, la que dice barbaridades", así se definía Laia al llegar a 'First Dates'. La comensal acudía al programa en busca de una pareja estable, ya que nunca ha tenido mucha suerte en la vida sentimental: "Mi relación con el amor ha sido torpe, me encuentro con buenos chicos pero a la hora de buscar un futuro, las cosas se complican siempre".

Laia en 'First Dates'

Alfonso, un comercial toledano, era la cita propuesta para Laia. La cena comenzó con un acercamiento tranquilo. "¿Cocinas?", "¿Vives solo?", "¿Eres romántico?", empezó preguntando Laia. Pero a medida que avanzaba la cita, la participante realizaba cuestiones más picantes sobre la vida sexual: "Mi madre me va a desheredar con estas preguntas", comentaba Laia ente risas.

La comensal acabó preguntándole a Alfonso "si el tamaño importa". Este se quedó cortado, a lo que contestaba tímidamente: "Yo no te sé decir, eso lo tienen que contestar las chicas". Laia daba su punto de vista sobre la cuestión: "El tamaño importa hasta cierto punto, tampoco hace falta que los hombres sean tipo Rouco Varela". Alfonso reaccionaba atónito, sin palabras, ante la mezcla de cine para adultos y religión que acababa de hacer Laia.

La participante confesaba al programa en privado, sin Alfonso, que había nombrado a Rouco Varela porque "Es el único nombre de actor porno que conozco, veo porno, pero no me fijo en los nombres". Laia seguía sin darse cuenta de que había confundido al arzobispo de Madrid con la estrella de porno Rocco Siffredi.

El tamaño importa, pero el feeling también

Aunque fue un encuentro muy divertido, entre Alfonso y Laia no saltaron muchas chispas. En la resolución de la cita, ambos fueron muy sinceros, no sentían que tuviesen cosas en común, y Laia buscaba a alguien con hijos para que fuese afín a su ritmo de vida. "Muy majo, para charlar y compartir opiniones sí, pero feeling... no". A lo que Alfonso contestaba: "Yo creo que tampoco, ¿a que no?". No surgió el amor, pero sí fue una velada agradable: "Gracias por el ratito y la experiencia", decía Laia en la despedida.