Quién nos iba a decir hace 20 años, en la vorágine del éxito de una 'Malcolm' repleta de niños actores, que el rostro que llegaría más lejos iba a ser Bryan Cranston. Aunque viendo los cuatro capítulos de 'Malcolm: De mal en peor', el "evento especial" preparado por Hulu y Disney+ para reencontrarnos con los personajes de la mítica serie, lo entendemos perfectamente.
De regresos y revivals están las plataformas llenas. Netflix los usó como un reclamo para atraer a un público seriéfilo en el inicio de sus emisiones, con 'Las chicas Gilmore', 'Padres forzosos' o 'Arrested Development' y, en cuanto tuvieron la oportunidad, el resto de plataformas siguieron el camino. 'Malcolm' era, precisamente, una de las pocas que quedaba por sacar del baúl de los recuerdos. Y, visto el resultado, no sabemos si era del todo necesario.
'Malcolm: De mal en peor' no sólo trae a casi todo el reparto de la serie original, también recupera a su creador y principal guionista, Linwood Boomer, así como al director de buena parte de los capítulos de la primera, Ken Kwapis. El resultado, que prometía bastante, es finalmente un batiburrillo no demasiado claro, pero bastante entretenido, que Disney+ podría haber presentado mejor.
Y es que, aunque estemos hablando de un regreso, el reparto de la serie cambia sustancialmente. Regresan Bryan Cranston y Jane Kaczmarek como los padres de la familia (menos mal), y repiten Justin Berfield como Reese, Christopher Masterson como Francis y Frankie Muniz como Malcolm. El elenco se completa con tres nuevos fichajes: Keeley Karsten como Leah, la hija adolescente de Malcolm, Kiana Madeira es Tristan, la novia de Malcolm, y Vaughan Murrae da vida a Kelly, la última descendencia de la familia que se presentaba en el final de la serie original, cuando se hablaba del embarazo de Lois. Kelly, el fruto de aquel embarazo, es ahora une adolescente no binarie.
Ríos de tinta han corrido sobre la ausencia del Dewey original (Erik Per Sullivan se ha retirado de la actuación y ha sido sustituido por Caleb Ellsworth-Clark), pero lo cierto es que el personaje apenas aparece veinte segundos en todos los nuevos episodios. La misma trama tiene Anthony Timpano, Jamie, que en la serie original era únicamente un bebé, y aquí es sólo una aparición fugaz.
Un regreso que no tiene demasiado claro lo que es...
A veces da la sensación que 'Malcolm: De mal en peor' se ha preparado como la presentación de una serie nueva, una continuación centrada en la hija del personaje original (que también rompe la cuarta pared dirigiéndose al espectador directamente) con un nuevo entorno y nuevos miembros familiares. Si aceptamos esa idea, estamos ante un producto digno y divertido. Si, sin embargo lo consideramos como un especial único para reencontrarnos con nuestros personajes clásicos, estamos ante una oportunidad desaprovechada.

Primero, precisamente, por la excesiva presencia de estos nuevos personajes. Al final 'Malcolm: De mal en peor' son cuatro episodios de unos 20 minutos de duración y queremos volver a ver a los clásicos interactuar entre sí y poder exprimirlos al máximo. Es interesante conocer a la hija de Malcolm o al hije pequeñe de Lois y Hal, pero si no vamos a volver a verlos más, tienen muchísima más trama de la que se merecen, y eso que los actores son correctos y la química muchas veces está ahí, especialmente en el caso de Vaughan Murrae.
Segundo, por el propio desarrollo de las tramas. Para ponernos un poco al día: Malcolm es feliz viviendo alejado de su familia, que ha ocultado a su hija y pareja. Cuando Lois y Hal se presentan por sorpresa en su casa para invitarle a su 40 aniversario de bodas, sus dos mundos chocan. Una trama correcta pero que, en la práctica, hace que Malcolm apenas interactúe con el resto de personajes clásicos en todo el especial. Echábamos de menos las travesuras entre hermanos y aquí cada uno va por su cuenta. Si es que hasta el propio Bryan Cranston se pasa media serie haciendo un bizarro soliloquio que estaría muy bien como un capítulo más de una temporada larga, pero que estropea el ritmo de algo tan corto y exclusivo.
...pero que sigue teniendo el alma de la serie original
Afortunadamente, no todo es malo. Los personajes clásicos que siguen interactuando entre ellos, principalmente Lois y Hal, siguen siendo estupendos. Es más, Kaczmarek y Cranston son, con diferencia, los que más brillan en un especial que nos enseña a valorar a unos actores que hace 20 años tal vez teníamos en segundo plano.

El ritmo absurdo y ágil de la serie de siempre también funciona y se mantiene casi intacto en este revival. Además, como no podía ser de otra forma, la serie está plagada de cameos de personajes secundarios de la serie original, que con la excusa de la fiesta de aniversario de Lois y Hal se pueden introducir sin forzar el guion un ápice.
Al final, 'Malcolm: De mal en peor' es una experiencia agridulce. A ratos, estás viendo la serie y es como si no hubieran pasado estos 20 años. Si tuviera que ver todas las semanas un episodio de 20 minutos de esta nueva 'Malcolm' lo haría gustoso. Pero para (en teoría) ser un regreso único de "despedida" a unos personajes que no volveremos a ver jamás, las expectativas estaban mucho más altas y el resultado, no a la altura.