A LA RECONQUISTA

Sanem y Can acortan las distancias en 'Erkenci Kus': "Puedes quedarte aquí y dormir conmigo"

Tras una noche en la que ambos se han mostrado más cercanos que nunca, Sanem se lanzó a proponer a Can que compartiera su cama.

Por Beatriz Prieto El 24 de Septiembre 2019 | 01:24

Muchos han sido los esfuerzos que han hecho Can y Sanem para evitar darse una nueva oportunidad en 'Erkenci Kus: Pájaro soñador'. Sin embargo, parece que los sentimientos que cada uno alberga hacia el otro están cobrando cada vez más fuerza, hasta tal punto que tanto Can como Sanem se han mostrado dispuestos a cambiar para reconquistar al otro.

Can y Sanem duermen juntos en 'Erkenci Kus: Pájaro soñador'

Mientras que el fotógrafo se esfuerzaba por actuar como el perfecto caballero, la escritora trataba de convertirse en una fanática del deporte, tareas que no parecían nada sencillas para ninguno de los dos. En medio de sus alocadas ideas, ambos acabaron con Leyla y Emre en un local donde, empujada por unas copas de más, Sanem se lanzó a pedirle a Can que baile con ella, a pesar de que el ejercicio le había pasado factura.

"El ajetreo del día ha hecho que esté un poco cansada. ¿Te importaría que apoye mi cabecita un poco en tu hombro a ver si se me pasa?", preguntó Sanem, mientras bailaban abrazados al son de la música. Una petición a la que Can accedió de inmediato y que consiguió acercarlos más, especialmente cuando la lengua de Sanem se desbocó gracias al alcohol. "Eres guapísimo. No sé cómo describirte. Eres un vecino guapo y maravilloso, te lo digo en serio", declaró la escritora. "Y tú eres la mujer más guapa que he visto en toda mi vida", reconoció Can, ante lo que Sanem le instó a que no se lo dijera más o "se lo iba a creer".

Una rápida respuesta

Con varias ocasiones a punto de repetir el esperado beso de reconciliación entre ambos, la pareja llegó a casa de Sanem, donde el fotógrafo acabó quedándose a dormir a raíz de las copas de más que había tomado. Sin embargo, el hecho de pasar la noche bajo el mismo techo tuvo un potente efecto sobre ambos protagonistas, hasta el punto de que Can acudió a la habitación de Sanem para anunciar que se marchaba, al no poder dormir. "Si tú quieres, puedes quedarte aquí y dormir conmigo", le propuso la escritora quien, sorprendida, recibió un inmediato "vale" como respuesta. A pesar de todo, Sanem no duda en poner ciertas mantas y almohadas a modo de "barrera" entre ambos, lo que no evita que despierte a la mañana siguiente muy pegada a un sonriente Can.