Es la portada más comentada en las últimas horas en Estados Unidos. Después de que el tribunal supremo estadounidense aprobara la legalidad de las uniones homosexuales, y les reconociera sus respectivos derechos, The New Yorker ha decidido abordar el tema "sacando del armario" a dos queridos personajes de la infancia: Epi y Blas de 'Barrio Sésamo'.

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Lo cierto es que la revista ha conseguido lo que pretendía: que se hable de ella, aunque las reacciones no son del todo favorables a la publicación. Actores como Mia Farrow y Seth Meyers han alabado la portada, asegurando incluso que es "una de las mejores de la historia de The New Yorker". El crítico Dan Amira opina que la portada ha conseguido un efecto mucho mayor que si hubiera sacado del armario a una pareja real.
Pero no todo son buenas críticas. Medios de derechas opinan que "se ha perdido la inocencia" para los niños, mientras que otros de la izquierda señalan que es una "portada infantil". Para June Thomas "América tiene que ver la diferencia entre amigos del mismo sexo y amantes homosexuales. [...] Son prejuicios contra gays y lesbianas. No todas las parejas de amigos del mismo sexo que cohabitan tienen sexo todas las noches".
La imagen de la portada fue creada el año pasado por Jack Hunter y en la televisión aparecía Barack Obama, para celebrar que se pronunció a favor de las bodas gays. Sin embargo, ha sido ahora cuando se ha publicado. La productora de 'Barrio Sésamo' no se ha pronunciado al respecto más allá de recordar sus habituales declaraciones, donde afirman que "Epi y Blas fueron creados para enseñar a los preescolares que dos personas pueden ser buenos amigos aunque sean muy diferentes. Aunque puedan ser identificados como hombres por sus características y trazos, siguen siendo peluches y no tienen orientación sexual".