Programa relacionado
'Cuarto milenio' recibió el pasado domingo 1 de febrero a una de sus invitadas más esperadas. Se trataba de Irene Villa, periodista y víctima de un atentado de la banda terrorista ETA. La escritora charló con Iker Jiménez y desveló algunos detalles bastante turbulentos de lo ocurrido.
Villa relató como tras el primer atentado del día, su hermana no quería ir al instituto por miedo a que les sucediera lo mismo, temor que contagio a la periodista. Tras ser tranquilizada por su madre, se dirigió al coche y "no recuerdo nada más hasta el hospital", aseveró. Después de recordar lo sucedido, el presentador cuestionó a la invitada sobre unos sueños que ella había tenido poco tiempo antes de lo ocurrido.

Perseguida por hombres sin rostro que la querían mutilar
Nos colamos en el plató de 'Friends' y descubrimos los secretos del apartamento de Monica en el Friends Fest
Selena Leo: "Jamás en la eternidad se va a repetir un reencuentro de Sonia y Selena"
Sonia Madoc: "¿Crees que si tuviese una gira de 80 bolos me iría de Sonia y Selena?"
'Euphoria' regresa tras su salto temporal en el tráiler de la tercera temporada
'La isla de las tentaciones 10' lanza un extenso avance antes de su estreno en Telecinco
laSexta cumple 20 años con la información y el entretenimiento como bastiones frente a la competencia
"Fue una sensación horrible que no quería contar, primero, porque no entendía de dónde venían esas imágenes oscuras, de hombres sin rostro que nos perseguían a mi madre y a mí y que nos querían mutilar", comenzó comentando Irene Villa sobre las revelaciones que tuvo un par de semanas antes del fatal suceso.
La periodista aseguró que fueron varios sueños y en ellos, varias personas completamente vestidas de negro la perseguían a ella y a su madre por las habitaciones de una casa hasta que finalmente eran atrapadas. En uno de los sueños, ambas eran tumbadas en una mesa de operaciones aunque, finalmente se despertaba.
Tras el atentado, que ocurrió cuando Irene tenía 12 años, lo primero que hizo fue preguntar por su madre pero no era consciente de todo lo que había pasado y de los miembros que había perdido (las dos piernas y tres dedos de una mano). La escritora recuerda que pensaba que aún conservaba las piernas porque las seguía sintiendo. Además, confesó que tras lo ocurrido no volvió a tener sueños de ese tipo y explicó que, aunque tuvo un crisis importante de fe, decidió luchar para recuperarse. "Mantuve la esperanza y descubrí que la vida te recompensa si sigues luchando", afirmó.