Carlos Boyero es ahora crítico de televisión en internet... de youtubers, más en concreto. El polémico y erudito crítico de cine ya tiene algo peor con lo que ensañarse tras las películas de Almodóvar.
"Yo acabo de flipar cuando me habéis enseñado eso", asegura Boyero en su último videoblog. "Yo las redes sociales no las conozco y alucino con lo que he visto. Con los millones de visitas que tiene una gente joven presuntamente graciosa", prosigue.
Tony Grox y Lucycalys, ganadores del Benidorm Fest 2026: "Vamos a tener custodia compartida con los premios"
Asha, ganadora del Premio Spotify del Benidorm Fest 2026: "No tenía ninguna expectativa de ganar ni ser top 3"
Jéssica Goicoechea: "'El desafío' me ha parecido muy buena manera para iniciarme en televisión"
Mariano Peña: "He venido a 'Top Chef' para poder poner los postres en el menú del día del Bar Reinols"
Jurado de 'Decomasters': "Disgustos no nos han dado los concursantes, pero sí momentos de risas y de llantos"
Blanca Romero ('Pura Sangre'): "Parece que cuando pasan los años ya vas estando más olvidada"
Con vídeos de fondo de El Rubius y otros notables rostros del internet patrio, Boyero reflexiona: "Me pregunto dónde está la gracia, si en el argumento o los gestos que dice ese señor que consigue hipnotizar a millones de personas. No sé dónde radica el atractivo de eso, para mí no tiene ni puta gracia."

"Puede ser que esos adolescentes tenga un sentido del humor distinto del mío", teoriza. "Que su capacidad de concentración se limite a eso y no sean capaces o no les interese seguir una película o una serie..."
"Si llego a ver esto colocado podría haber dado crédito"
Lo cierto es que los youtubers se han convertido en verdaderos fenómenos de masas capaces de congregar a más audiencia que una serie o película. "Me da mucho miedo que sus ídolos o su imagen de la creatividad sean los personajes estos que he visto haciendo monerías al parecer irresistibles delante de la cámara. Veo que los tratan como estrellas del rock", asegura Boyero.
"Si se identifican tanto con estas memeces, me pregunto que seguramente debo ser muy viejo, que se me escapa la sensibilidad de los nuevos tiempos, pero no los quiero para nada. Quiero ser viejo, anacrónico, carca y que mi cabeza y mi corazón estén dispuestos a disfrutar algo que dura hora y media y dos horas como las buenas series o películas", añade.
"Si llego a ver esto colocado podría haber dado crédito, ya sabes que hay colocones muy malos. Pero viéndolo completamente sobrio y después de darme sus audiencias, flipo", concluye.