TEMPORADA 3 CAPÍTULO 8

'Orange Is The New Black' 3x08 Recap: "Fear, and Other Smells"

Más datos sobre el pasado de Alex salen a la luz mientras Piper sigue en marcha con su negocio.

Por Azucena Pereira El 13 de Agosto 2015 | 07:46

El octavo episodio de la tercera temporada de 'Orange is the New Black' titulado "Fear, and Other Smells" está centrado en el pasado de Alex y nos ofrece las pistas para descubrir los miedos que le atemorizan en la cárcel. Ya sabíamos de sus antecedentes vinculados al tráfico de drogas, pero desconocíamos el verdadero motivo por el que tiene tanto miedo a Kubra, asunto que por fin será desvelado. Por su parte, Piper sigue en marcha con el negocio al que tanto esfuerzo está dedicando y el resto de reclusas continúa su vida en la cárcel.

Fantasmas del pasado y del presente

A estas alturas todos sabemos la razón por la que tanto Alex como Piper están entre rejas. Sin embargo, todavía desconocíamos el motivo por el que Alex tiene tanto miedo a Kubra, duda que resolvemos en este octavo capítulo. Tiempo atrás, cuando Alex trabaja para Kubra, la joven decidió traicionarle. Obviamente, Kubra es un narcotraficante reputado que ha sabido ganarse el respeto tanto de sus clientes como de sus socios y no dudó en vengarse. Por suerte, Alex se libró, aunque su compañero no corrió la misma suerte.

Orange Is The New Black 3x08

Desde entonces resulta lógico que Alex viva con miedo y atenta a cada movimiento que se produce a su alrededor. Tanta es la paranoia que sufre que sospecha de Lolly, la nueva reclusa que le observa demasiado. Finalmente parece que todas las sospechas de Alex sobre Lolly son ciertas ya que la última escena nos muestra a la recién llegada con un hoja donde tiene apuntado cada uno de los movimientos que realiza Alex dentro de la prisión junto con el horario en el que los lleva a cabo. ¿Será de verdad una mandada de Kubra o simplemente se ha encaprichado de Alex? Por fin una trama que se presenta interesante.

Mientras tanto, Piper sigue con la idea del contrabando de bragas usadas. Dispuesta a conseguir material para vender, decide deleitar a sus compañeras reclusas con un emocionante y convincente discurso para que se unan a su plan. Pero por si eso no era suficiente, la rubia ha conseguido el monopolio de los sobrecitos con el condimento para potenciar el sabor de la comida, aliciente que sirve para convencer a las presas de que no tienen otra opción que colaborar con ella si quieren que la comida por lo menos les sepa a algo.

Orange Is The New Black 3x08

Nadie dijo que fuera fácil

Ser madre no es tarea fácil y menos todavía si estás encerrada en la cárcel. Que se lo digan a Sophia que está viendo cómo su hijo Michael está cambiando su carácter y su conducta para mal, sin que ella pueda hacer nada para evitarlo. E incluso se siente culpable porque ha sido por su culpa, ya que gracias a ella conoció al hijo de Gloria, la mala influencia que le está llevado por el camino equivocado.

Por su parte, Daya, que cada vez está más cerca de tener a su hijo, sigue dándole vueltas al asunto de dar a su bebé a la señora Powell, la madre de Méndez. Su propia madre le aconseja que es lo mejor que puede hacer, aunque sabemos de sobra que a ella sólo le interesa el dinero. Cuando llega el momento de la verdad, Daya no aguanta la presión y decide contarle toda la verdad a la señora Powell, que se marcha estupefacta al descubrir que ya no tiene nieto.

Orange Is The New Black 3x08

La vida sigue

Aunque en un principio parecía que la historia de Ojos locos era una más de sus chifladuras, finalmente todas las reclusas están enganchadas a su historia, tanto es así que casi ni la dejan respirar y pensar para poder seguir escribiendo nuevos capítulos. Quien sigue teniendo más interés que ninguna es Poussey, que se dedica a acosar a su compañera para convencerle de cómo continuar la novela erótica que tanto furor está causando, cosa que estresa a Ojos locos. Nadie dijo que fuera fácil alcanzar el éxito...

El momento más divertido del capítulo esta vez le corresponde a Pennsatucky. La reclusa debe acompañar a uno de los nuevos vigilantes a realizar unas gestiones fuera de prisión, pero el hombre parece no conocer muy bien el procedimiento. Tanto se así que decide parar a medio camino para entrar en su tienda de rosquillas. No sólo eso sino que le ofrece a Pennsatucky unos cuantos dulces. Para más inri, ambos acaban en el lago, dándoles de comer a los patos y divirtiéndose, mostrando así una gran complicidad. ¿Viviremos una nueva historia de amor como la de Daya y Bennett?