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'El Hormiguero': Pablo Motos realiza una visita guiada por su camerino

Cervezas, ropa, sillón de masajes y cuadros repletos de famosos entre lo más destacado del espacio personal del presentador de Antena 3.

Por Pedro Pons El 22 de Agosto 2018 | 10:45

Muchos se preguntan cómo debe ser el espacio personal de los presentadores de televisión, qué hacen en los momentos previos a salir en la pequeña pantalla, cómo lo tienen decorado o qué objetos son indispensables para ellos. Pablo Motos, el presentador de 'El Hormiguero', ha resuelto tales misterios y, además, nos ha mostrado cómo es su camerino por dentro.

Pablo Motos mostrando su camerino

En un vídeo publicado por la cuenta oficial de 'El Hormiguero', se ve a un Motos muy cercano realizando de primera mano una visita guiada por su camerino. "Realmente no hay nada", comenzaba diciendo el presentador mientras se veía una camisa y unos vaqueros colgados de la pared. "Aquí está la ropa que me voy a poner y al lado está la ropa que utilizo en los ensayos", explicaba.

Justo al lado del "armario" se podían observar una gran cantidad de cuadros del propio presentador junto a algunos de los invitados que ha recibido a lo largo de los años. "Aquí estoy con Orlando Bloom, con Olivia Wilde, con Shakira, con Alejandro Sanz, con Will Smith", presumía Motos mientras iba mostrando los retratos. "Esta foto junto a Hugh Jackman me encanta, haciendo los dos de lobezno", decía mientras se veía una foto de ambos frunciendo el ceño duramente.

Los ostentosos detalles del camerino

Tras el repaso por las instantáneas, el presentador mostró la primera carta que le envió Will Simth tras realizar el primer programa junto a él. A continuación se excusaba del desorden: "No es que seamos guarros, lo que pasa que hay mucha actividad porque estamos preparando el programa". También mostró una neverita repleta de cerveza, agua de coco "para los días de yoga" y una botella de champagne "por si acaso hay que celebrar algo. Me lo recomendó Jean Paul Gaultier", explicaba Motos. Finalmente, Pablo intentaba mostrar su sencillez: "como podéis ver no hay lujos, no es grande", decía mientras se apoyaba en un sillón de masajes. Y no, no lo decía con tono irónico.