UN LARGO CONFLICTO

La amenaza de guerra entre Azerbaiyán y Armenia pone en peligro la celebración de Eurovisión Junior 2022

Tras la victoria de la representante de Armenia en la pasada edición, la capital del país fue la sede elegida para este año, algo que podría estar en riesgo ante los recientes acontecimientos.

UER

Por Beatriz Prieto El 14 de Septiembre 2022 | 06:18

Casi nueve meses han pasado ya desde que Maléna, representante de Armenia, se alzara con la victoria en Festival de Eurovisión Junior 2021 gracias a su canción "Qami Qami". Tras ello, la capital de su país, Ereván, fue la sede escogida para la celebración del festival de este año, cuya fecha está marcada para el próximo 11 de diciembre. Sin embargo ahora, a tan solo tres meses de la cita, puede que la celebración del certamen, al igual que la población de ambos países, corran peligro.

Después de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) se viera obligada a trasladar la celebración de Eurovisión 2023 de Ucrania a Reino Unido a raíz de los ataques de Rusia sobre el primero, la entidad se enfrenta ahora a un nuevo conflicto que podría entorpecer la gala de Eurovisión Junior 2022. Esto se debe a que, en la noche del lunes 12 de septiembre, la frontera azerbaiyano-armenia sufrió varios ataques cuyo origen está sin aclarar, puesto que ambos países se acusan mutuamente.

Levi Díaz, representante de España en Eurovisión 2022

A consecuencia de lo sucedido, el conflicto histórico del Nagorno Karabaj, que ha puesto en peligro durante dos décadas la seguridad de la zona, se ha reactivado y ha dado pie a varios bombardeos y enfrentamientos. Estos ataques dejan en el aire la celebración del festival, dado el escaso margen de tiempo para realizar cambios, puesto que el Ministerio de Defensa de Armenia ha denunciado ataques con "artillería, morteros, vehículos aéreos no tripulados y armas de gran calibre en las direcciones de Vardenis, Sotk, Artanish, Ishkhanasar, Goris y Kapan", localizaciones a una distancia de entre cien y trescientos kilómetros de Ereván.

El conflicto ya influyó otras veces

Por desgracia, esta no es la primera vez que la tensión entre Azerbaiyán y Armenia ha influido en el universo eurovisivo. En 2020, el segundo se vio obligado a retirar su candidatura del festival infantil, dado que no podía prepararla a causa de la ley marcial que aplicó a raíz del enfrentamiento con su país vecino. Catorce años antes, Armenia debutaba en el certamen adulto de la mano del artista André, cuyo origen desató protestas entre la población y los medios azerís, puesto que se especificaba en la web armenia que procedía de una ciudad del Nagorno-Karabaj. Ya en 2009, Armenia participó con una postal en la primera semifinal en la que se podía ver un monumento de Stepanakert, la misma ciudad que había desatado la tensión en el caso de André.

Por entonces, Azerbaiyán presentó una queja oficial a la UER y el clip fue eliminado de la final, solución que no evitó que, durante el reparto de puntos, el representante del jurado armenio luciera una carpeta con dicho monumento, reavivando la polémica. La situación llegó hasta el punto de que tres meses después, el Ministerio de Seguridad Nacional de Azerbaiyán interrogó a 43 ciudadanos que habían votado a favor de Armenia y se les acusó de ser "una amenaza para la seguridad del país". Esto supuso una multa a Azerbaiyán de 2.700 euros por parte de la UER, al igual que se cambió el reglamento para prohibir que las televisiones participantes pudieran informar a sus gobiernos sobre los votantes del festival. Armenia también estuvo a punto de ser sancionada en 2016, cuando Iveta Mukuchián lució en la green room una bandera de la región del Alto Karabaj, pero todo se quedó en un mero toque de atención.