Jeffrey Dean Morgan estuvo a punto de abandonar la interpretación mucho antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la televisión. El actor, que alcanzó la fama internacional gracias a Negan en 'The Walking Dead', ha recordado que llegó a pensar que nunca lograría hacerse un hueco en Hollywood después de que su propia representante decidiera despedirle por una razón muy concreta: su edad.
Durante una entrevista en el podcast 'Happy Sad Confused', Morgan explicó que atravesaba uno de los momentos más complicados de su carrera cuando tenía poco más de treinta años. "Recuerdo estar en la treintena pensando: 'Esto no ha funcionado'", confesó el intérprete, que incluso llegó a plantearse abandonar definitivamente la profesión. La situación empeoró cuando su representante decidió prescindir de él tras asegurarle que ya había "envejecido" para hacerse un hueco en Hollywood y que había perdido su oportunidad.
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Lejos de cumplirse aquella predicción, apenas unos días después recibió las tres llamadas que terminarían definiendo su carrera. En el plazo de una semana consiguió papeles en 'Sobrenatural', 'Anatomía de Grey' y 'Weeds', tres series que marcaron un antes y un después en su trayectoria pese a que todos sus personajes compartían un mismo destino: la muerte.
Tres personajes inolvidables antes de convertirse en Negan
En 'Sobrenatural' interpretó a John Winchester, el padre de Sam (Jared Padalecki) y Dean (Jensen Ackles), cuya muerte se convierte en uno de los motores de la historia durante las primeras temporadas. En 'Weeds' dio vida a Judah Botwin, el marido fallecido de Nancy (Mary-Louise Parker), cuyo fallecimiento condiciona toda la trama desde el primer episodio. Poco después llegaría uno de los personajes más recordados de 'Anatomía de Grey': Denny Duquette, el paciente del que se enamora Izzie Stevens (Katherine Heigl) y cuya muerte protagoniza una de las escenas más emotivas y recordadas de la serie.

Antes de ese punto de inflexión, Jeffrey Dean Morgan llevaba más de una década encadenando pequeños papeles en televisión. A lo largo de los años noventa y principios de los 2000 apareció en series como 'Urgencias', 'Walker', 'JAG', 'CSI: Las Vegas', 'Angel' o 'The O.C.', aunque ninguno de esos trabajos consiguió impulsar definitivamente su carrera.
El éxito de 'Anatomía de Grey' le abrió las puertas a proyectos cada vez más importantes y nunca más tuvo que volver a participar en una audición. Después llegarían títulos como 'Watchmen', donde interpretó al Comediante; 'The Good Wife', 'Magic City' o 'The Losers', hasta que en 2016 fichó por 'The Walking Dead' para dar vida a Negan, un personaje que terminaría convirtiéndose en uno de los villanos más populares de la televisión y que incluso protagonizó su propio spin-off, 'The Walking Dead: Dead City', junto a Lauren Cohan.
Mirando atrás, el actor reconoce que todo pudo haber sido muy diferente. Antes de recibir aquellas tres ofertas que cambiaron su carrera, ya estaba convencido de que tendría que dejar la interpretación para dedicarse a cualquier otro trabajo. "Construía vallas o lo que hiciera falta para pagar las facturas", recordó, explicando que durante años compaginó los castings con distintos empleos para poder salir adelante hasta que, cuando menos lo esperaba, Hollywood terminó dándole la oportunidad que parecía haber perdido.