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Motivos personales
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'Motivos personales' 2x13: Hasta siempre

Motivos personales
9,3

43 votos

Capítulo: Hasta siempre

Serie: Motivos personales

Temporada: 2

Capítulo: 13 (26)

Puntuar capítulo:

-

Ranking votos: 3 de 26

Sinopsis Guía de episodios

Las mayores enigmas tienen su solución, aunque no todas... Natalia ideó un plan para descubrir a Virginia, pero una incógnita se queda sin resolver: ¿quién tiene el virus y es el principal enemigo de los laboratorios? El círculo sólo se cierra...para volver a abrirse de nuevo.

Ése es todo el tiempo del que dispone Natalia para encontrar a su marido y a su hija, detener el virus en los laboratorios y descubrir la identidad del misterioso hombre que ha vuelto a convertir su vida y la de Virginia en una pesadilla. Pero su esfuerzo no puede empezar de peor manera: la persona a la que piden ayuda para evacuar los laboratorios es Berta. Natalia no se puede imaginar que ella es la persona que va a soltar el virus y que no piensa ayudarlas.

Al mismo tiempo, Nacho encuentra por fin al Arcángel, siguiendo la dirección que encontró en una tarjeta en el bolso de Virginia. Allí, el Arcángel reconoce en sus rasgos los de su padre, Santos, y le cuenta por fin la verdad sobre su origen: su madre es Victoria Castellanos... y trabaja como abogada en los laboratorios. Nacho no sale de su asombro: su madre es Virginia... la auténtica asesina.

Una llamada del hombre del sombrero precipita los acontecimientos para Natalia. Le promete que Tania y Arturo seguirán vivos a cambio de que ella no interfiera en la liberación del virus. Como premio, no sólo podrá reunirse con su hija y su marido, sino que conocerá la verdadera identidad de Victoria Castellanos, que no murió como todos pensaban. Tras oír el mensaje, Virginia sabe que no tiene más remedio que detener a Natalia, y envía por fin al Arcángel contra ella.

Pero el Arcángel se encuentra en esa cita con un invitado inesperado. Nacho ha acudido a casa de Natalia para contarle lo que ha descubierto sobre Virginia, pero antes de que pueda decirle nada, el Arcángel salta sobre ellos. Tras una dura lucha, Nacho consigue acabar con ella. Pero cuando parece que el Arcángel ha llegado al fin de sus días, encuentra un último aliento para disparar una bala que impacta en Nacho.

En los laboratorios, Virginia recibe la noticia de que Natalia sigue con vida mientras espera con Daniel a Larranz. Entre los tres, tendrán que localizar a la persona que va a soltar el virus e impedir que éste se propague. Pero la búsqueda no tiene éxito. Sin embargo, cuando Berta descubre que Jaime está en los laboratorios y puede morir a causa del virus, no tiene más remedio que contar la verdad y confesar que ella es la persona a la que buscan. Tras indicarles el lugar donde ha escondido el dispositivo que liberará el virus, Larranz y Daniel consiguen desactivarlo antes de que estalle.

Al mismo tiempo, Villarroel está dispuesto a salir en DTV con las pruebas que demuestran que Pablo Acosta asesinó a Mara Yimou. Los esfuerzos de Aurora y el propio Pablo para detenerlo no tienen éxito, y sólo la intervención de Silvia en el último momento consiguen darle a Aurora una oportunidad para chantajear al político y salvar a su hijo y a los laboratorios. Villarroel cede a su presión, pero no le revela la identidad de la persona que le contrató. Sin que nadie lo sepa, esa misma persona se encuentra en los laboratorios e inyecta una sobredosis de heroína a Silvia, justo antes de que ésta consiga descubrir su identidad a través de unas cuentas de Villarroel. ¿Quién es este personaje? ¿Es esta persona la que está realmente detrás de Berta y de la amenaza del virus?

Pero Daniel y Larranz ya han eliminado esta amenaza. Sin embargo, hay otra mayor que sigue activa: alguien contrató a Berta para realizar la operación, el verdadero responsable sigue libre, y ni siquiera Berta sabe quién es. El misterioso hombre llama entonces a Virginia y le propone un acuerdo: después de comprobar lo peligrosa que puede ser Natalia, quiere verla muerta, y quiere que Virginia lo haga delante de él. Así, los dos terminarán con un enemigo común.

Mientras Virginia lleva engañada a Natalia a un pabellón deportivo, lugar del enfrentamiento final, Pablo se dirige a eliminar las últimas pruebas que lo pueden relacionar con el virus a423. Pero nada más llegar hasta ellas, Pablo tiene una extraña sensación, que se confirma cuando alguien a quien no vemos se presenta allí mismo. Pablo comprende inmediatamente que le han tendido una trampa. Mientras, Natalia recibe una llamada nefasta: Nacho ha entrado en coma. Muy afectada, Natalia le cuenta a Virginia el verdadero motivo por el que Nacho había ido a hablar con ella: para contarle que su madre era realmente Victoria Castellanos. Virginia comprende que ha mandado matar a su propio hijo.

En el pabellón, el hombre del sombrero, entre las sombras, se dirige a Virginia y le pide que acabe con Natalia. Ésta no da crédito cuando ve a su compañera apuntándole con un arma. Ya no tiene sentido seguir mintiendo. Virginia cuenta por fin la verdad.

Ella es Victoria Castellanos. Ella es la asesina. Hace veinte años que empezó su venganza... y ahora piensa terminarla. Antes de que ésta se cumpla, Natalia le dice a Virginia algo que supo por Nacho: fue Santos quien ordenó a Ángeles Martorell que matara al hijo de Virginia. Ángeles cambió de idea en el último momento. Virginia comprende con horror que toda su venganza no ha tenido razón de ser: el hombre por quien comenzó esa locura... en realidad no la amaba.

Rabiosa, Virginia aprieta el gatillo... y no sucede nada. Natalia había descargado su arma. ¿Pero cómo sabía ella que Virginia dispararía contra ella? Se acabaron las mentiras. Las luces del pabellón se encienden. El hombre del sombrero sale de las sombras. Es Larranz. Julio Velázquez sale de las sombras. Berta y Tania salen de las sombras.

Virginia no entiende nada. ¿Qué está ocurriendo? Natalia le cuenta que todo ha sido parte de un plan. Desde el momento en que Virginia reconoció al Arcángel en una foto, sin haberla visto nunca antes, Natalia empezó a sospechar que ella era Victoria Castellanos. Y desde ese momento, no ha hecho más que preparar un plan para descubrirla.

Aprovechó la existencia del virus para crear la ilusión de que Arturo seguía vivo, y de esa manera involucrarse en una historia que comenzó enganchando a Virginia con la supuesta muerte de Julio Velázquez. Desde ese momento, todo fue una ilusión: la salida de Arturo de la cárcel, la mutación del virus... todo ha sido un montaje financiado por Berta y en el que sólo Larranz y Adriana estaban al corriente. Sólo la intromisión de Tania, a quien tuvo finalmente que hacer partícipe, estuvo a punto de echarlo todo por tierra.

Relacionando la trama de Arturo con la mutación del virus a423, no sólo ha conseguido detener a Virginia, sino también a Pablo, quien ha conducido a la policía directamente hasta las pruebas que lo incriminan en la creación del virus. Natalia ha conseguido así atrapar a su asesina, descubrir a Pablo, hundir los laboratorios... y limpiar el nombre de Arturo.

Virginia es detenida ante la mirada de periodistas que cubren la noticia. Daniel y Maite acuden a abrazar a Natalia y su hija. Una duda planea sobre ellos: Natalia se inventó la figura del hombre del sombrero aprovechando la existencia de una persona que robó el virus, la misma persona que contrató a Villarroel para hundir los laboratorios, la misma persona que se deshizo de Silvia con una sobredosis de heroína. Esa persona existe en realidad. ¿Quién puede ser?

Pero Natalia no tiene la respuesta. Ése es un misterio que tal vez no se resuelva nunca. Fernando llega del hospital donde se encuentra Nacho con una buena noticia: el chico ha despertado del coma. Tania se apresura a reunirse con él. Su pesadilla ha terminado. Pero aún queda algo más para Natalia. Daniel y Fernando han acudido al pabellón para estar con ella. Ahora que su vida puede empezar de nuevo, ha llegado el momento de elegir con quién quiere hacerlo. Los dos hombres la miran expectantes... y Natalia hace su elección. Con una tierna mirada, se despide de Daniel y se acerca a Fernando. Él es el elegido para empezar una nueva vida.

Pero mientras se sube al coche, Natalia no alcanza a ver algo en el interior del maletero. Nosotros, sí. El cadáver de Villarroel. Fernando es el ladrón del virus. El jefe en la sombra de Villarroel. El enemigo de los laboratorios Acosta.

Y Natalia, sin llegar a descubrirlo, se aleja con él en su coche. Una asesina, Virginia ya es parte de su pasado. Otro asesino, Fernando, lo es de su futuro. Y así, nuestra historia termina donde empezó.

El círculo sólo se cierra...para volver a abrirse de nuevo.