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'Motivos personales' 1x12: El cerco se estrecha

Motivos personales
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Capítulo: El cerco se estrecha

Serie: Motivos personales

Temporada: 1

Capítulo: 12 (12)

Puntuar capítulo:

-

Ranking votos: 20 de 26

Sinopsis Guía de episodios

Federico Acosta ha sido asesinado. La policía tiene acorralado a su asesino en una vieja fundición, a punto de ser arrestado. Antes de ver su verdadero rostro, asistiremos a los tres días precedentes a la muerte de Federico.

Natalia, Virginia y Larranz han descubierto cómo murió Ángeles Martorell: fue en un accidente ocurrido años atrás. Su coche se salió de la calzada y cayó por un barranco. La investigación parece haber llegado a un punto muerto para Natalia... Si la Compañía Blanca fue el origen de todo, ya no hay más sospechosos de los que seguir tirando del hilo.

El desconcierto también reina en los laboratorios. Para gran sorpresa de todos, en especial para Federico, Fernando anuncia su renuncia al cargo de presidente. La decisión resulta incomprensible para todos, salvo para Pablo y Aurora. Pablo sigue adelante con su plan de producir el nuevo fármaco hospitalario de la seguridad social. Aurora, dolida por los métodos que ha usado para quitar a su padre de la presidencia, le dice que se opondrá con todas sus fuerzas a la adquisición de ese nuevo fármaco, respetando así la voluntad de Federico. Federico, que oye esta discusión, le dice a Aurora que él puede dejarle todas sus acciones con la única condición de que ella se oponga a Pablo.

Natalia va a hablar con Salvador Guerrero, el jefe que tenía en el periódico cuando investigó la noticia del fraude de la Compañía Blanca. Éste les cuenta que además de los cuatro socios, había un inversor anónimo que aportó el capital. Él también tenía motivos suficientes para vengarse de todos los socios... y de Natalia. Pero ésta no es la única pista: Maite descubre que tanto en el libro de la Compañía Blanca que encontraron sobre la tumba de Aganzo, como en otro ejemplar, perteneciente a otro de los socios muertos que misteriosamente Tania encontró en la biblioteca de los Acosta, hay dos palabras subrayadas con sangre. ¿Qué significan esas dos palabras?

Daniel no tarda en averiguarlo: los socios de la Compañía que huyeron con el dinero no llegaron a tocarlo, a pesar de que estaban arruinados. Ese dinero fue depositado en una cuenta de Guinea, país donde La Compañía tenía negocios, pero cuando quisieron echar mano del botín, hubo una revuelta política, se cerraron los bancos y el acceso a ese dinero se hizo imposible. Luego, los socios fueron muriendo y con ellos, cada una de las tres claves necesarias para abrir esa cuenta. ¿Y si las claves fueran esas palabras subrayadas con sangre? Daniel prueba con las dos que tienen y... Efectivamente. Solo les falta una palabra más y podrán acceder a ese dinero manchado de sangre. Teresa Forner, la viuda de Pardo, les confirma la historia y les da el ejemplar que tenía su marido de la Compañía Blanca, advirtiéndoles de que no hay ninguna palabra subrayada en él a pesar de que él siempre decía que mirara en “el inicio de la Compañía Blanca”.

Mientras tanto, Tania y Jaime intentan localizar al abogado que ha estado gestionando la herencia de Nacho hasta ahora. La casualidad y una noticia aparecida en un periódico hacen el resto: descubren que ese abogado es Andrés Mercader, quien metió a Santos en la cárcel y que después se convirtió en socio de Ángeles Martorell.

Llega el día de la votación del fármaco hospitalario. Aurora se presenta en la reunión anunciando que es propietaria de las acciones de Federico y que va a intervenir en la decisión... apoyando a Pablo. Federico, furioso, advierte a Aurora que ahora que ha mostrado su juego, él también va a enseñar sus cartas: hará público un secreto que llevaba largo tiempo sepultado.

Pero Federico se granjea más enemigos: el sustituto de Figueroa es amigo suyo y él se encargará de que no le siga el juego a Pablo... Y lleva días recibiendo unos extraños anónimos: unas pequeñas piedras oscuras acompañadas de unos terroríficos anónimos: “sufrirás como ellos”.

No todo son crímenes y castigos. Nacho y Berta han retomado su relación, y se reúnen en secreto en un hotel. Sin embargo, Jaime y Tania, intrigados por la identidad de la misteriosa amante de su amigo, deciden seguirlo hasta el lugar de sus encuentros, y están a punto de sorprenderlos con Berta. No sólo es la curiosidad lo que mueve a los dos chicos a seguir a Nacho: Tania y Jaime están enamorados de él. Pero mientras que ella es capaz de mantenerlo en secreto, Jaime se decide a confesarse a su amigo y besarle. Nacho, confundido y avergonzado por su relación con Berta, aparta a su amigo violentamente.

Tania y Daniel caen en el auténtico significado de la frase que les dijo Teresa Forner acerca de la clave de su marido: “busca en el inicio de la Compañía...” Entienden que no se refería al libro sino al día que se fundó la sociedad. La clave puede estar en la foto del club Omega. Daniel y Tania corren para allá, pero es demasiado tarde. Alguien ha robado la foto.

Y lo peor llega a suceder. Federico y Natalia acuden a la fundición. Suenan unos disparos, y la policía, que ha aparecido allí inexplicablemente, detiene a la autora de los mismos. Natalia Nadal.

Cuando la introducen en el coche policial, Natalia le dice a Larranz que en la fundición había una tercera persona, el asesino, y que ha tenido que ser él quien haya llamado a la policía para que la detuvieran.

Mientras, la persona que ha estado mandando los anónimos a Federico, mira junto a su ordenador la foto de la Compañía Blanca que alguien robó del Club Omega. La mira con atención y encuentra lo que buscaba: Pardo tenía unos gemelos con forma de lobo. El misterioso desconocido teclea “lobo” junto a las otras dos claves y... La cuenta se abre. El desconocido transfiere los fondos a otra cuenta y por fin podemos ver su rostro:

Daniel.