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Motivos personales
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'Motivos personales' 1x11: Acosadas

Motivos personales
8,8

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Capítulo: Acosadas

Serie: Motivos personales

Temporada: 1

Capítulo: 11 (11)

Puntuar capítulo:

-

Ranking votos: 13 de 26

Sinopsis Guía de episodios

Tras el intento de asesinato de Maite, Ángeles Martorell sigue acosando a Natalia, y no sólo está a punto de matarla en la redacción, sino que también amenaza la vida de Tania, para después desaparecer: el juego continúa.

Sin embargo, Mercader les dice que no volvió a saber de Martorell tras el juicio de Santos. Se fue del país tras cobrar el seguro de vida de su marido. Para Natalia, todo cuadra: ella está matando por dinero, por los 2000 millones que los socios robaron a Santos.

El dinero también es lo único que importa a Pablo, decidido a conseguir la adjudicación de un fármaco hospitalario. Figueroa, el presidente de la comisión que lo adjudica, es el único obstáculo... hasta que empieza a desarrollar una extraña enfermedad y renuncia a su cargo. Federico descubre que Pablo, en colaboración con el maquiavélico e inquietante asistente de Figueroa, le ha inoculado un virus para apartarlo de su camino. Tras descubrirlo, Federico le asegura a su hijo que rechazará entrar en el concurso del fármaco.

Mientras tanto, Daniel descubre que La Compañía Blanca fue quien construyó la actual sede de los Laboratorios Acosta, y que la persona que firmó el acuerdo fue Aurora. Ésta les confirma que conoció a Martorell en el club de campo Omega, de donde eran socias, y que tuvo negocios con La Compañía Blanca. Pero cuando Santos fue a juicio, Aurora testificó en su contra. Natalia cree que entonces, Aurora puede ser un nuevo objetivo de Martorell.

Sus sospechas se confirman cuando acuden a los laboratorios y ven el nombre de Ángeles Martorell en el registro de entrada. Ella está allí... posiblemente para matar a Aurora. Natalia y Virginia buscan a Martorell por toda la planta sin éxito: ha vuelto a escapar.

Al igual que la verdad sobre el pasado de Nacho. Él y Tania van a los servicios sociales donde tienen la ficha de su adopción. Allí le dicen que su verdadera madre murió en el parto, pero se niegan a darle el expediente. Pero en una segunda visita, él y Tania consiguen hacerse con los documentos: allí tiene que haber una pista que le conduzca a su verdadera madre.

Maite y Daniel descubren un indicio de que los 2000 millones que los socios robaron a Santos podrían estar intactos. Natalia cree que si le hacen saber a Martorell que ese dinero aún puede ser suyo, tal vez dé la cara. ¿Pero dónde dejar el mensaje? En el único lugar al que saben que alguna vez perteneció: el club de campo Omega. Cuando van a dejar el mensaje, les dicen que Martorell está allí mismo en ese instante.

Sin perder un segundo, Natalia, Daniel y Maite se presentan en el club Omega para encontrar a Martorell... pero nuevamente, ésta desaparece sin dejar rastro. De pronto, Natalia lo comprende todo: nunca han encontrado a Ángeles Martorell porque ella nunca ha estado allí. Alguien ha fingido que Martorell la estaba persiguiendo... y ella cree saber quién: Mercader.

Al mismo tiempo, Fernando sigue intentando descubrir el cómo y el porqué de la muerte de su madre. La enfermera que la atendía le dice que su madre habló con el abogado el día antes de morir, y que pasó el resto de la tarde terminando un cuadro. Ayudado por Guillén, Fernando descubre que las pinturas que su madre usaba pudieron haber sido la causa del envenenamiento, al entrar en contacto con la piel. Y sólo una persona podía comprar las pinturas a Luisa, sólo un hombre pudo envenenarla: Federico.

Virginia y Natalia visitan al abogado y consiguen sacarle la verdad: él conoció a Martorell durante el juicio a Santos, y juntos ocultaron el suicidio de su marido para repartirse los 300 millones de su seguro de vida. Por eso él mató a Félix, el funcionario de prisiones, e intentó matarlas a ellas cuando estuvieron cerca de descubrir la verdad. Y por eso creó a una falsa Martorell que acosase a Natalia: para desviar la atención de sí mismo.

Pero él no es el asesino que buscan. Alguien se está vengando de Natalia por la muerte de Santos, eso es cierto. Natalia cree que Ángeles Martorell, dondequiera que esté, puede tener la clave. Mercader, descubierto, les da la verdadera dirección de Martorell... justo antes de quitarse la vida.

Natalia y Virginia llegan a esa dirección: una iglesia. Y allí ven lo único que queda de Martorell. Una lápida. Ángeles Martorell lleva muerta catorce años. Ella no es la asesina que buscan.