
Una tumba para dos
El compromiso
Una tumba para dos
Talaz sorprende a Emir y Reyhan cuando intentan escapar y los deja atados en la fábrica, mientras sus hombres cavan una única tumba para los dos. Cavidan, que está detrás del secuestro, entra en pánico al saber que su hijo también está retenido, exige que lo suelten y amenaza con no pagar, pero Talaz la tranquiliza. Reyhan logra cortar las cuerdas con un trozo de cristal y sufre una crisis de ansiedad: Emir la calma cantándole una nana de Erzurum y le confiesa que se enamoró de ella al verla con el bebé de Mehmet en brazos. Su plan de fuga acaba en un forcejeo que deja a Emir con las manos manchadas de sangre. Narin finge estar enferma para librarse de la cena con Kemal, pero acaba presentándose en el restaurante y descubre que las cartas eran para Oya, con quien Kemal se reconcilia y a quien pide que se quede.