
Las reglas de Emir
El compromiso
Las reglas de Emir
Hikmet anuncia que Feride trabajará en la mansión y vivirá con la familia, y Emir, furioso, intenta librarse de ella. Le ofrece mucho dinero para que se vaya, pero ella lo rechaza fiel a la promesa que le hizo a Cavidan. Entonces le hace repetir el café y el desayuno una y otra vez, hasta que Feride le recuerda que es su empleada y no su esclava. Luego le pone delante un contrato durísimo: sin horario, siempre localizable, sin hablar sin permiso y sin salir de la mansión en tres meses. Feride lo firma. Oya empieza a sospechar de ella. Mientras, operan al hermano de Feride. Kemal le vuelve a pedir matrimonio a Narin y toda la casa celebra la boda, salvo Kumru, que se reconcome por dentro y llega a inquietar a Masal insinuándole que su padre ya no tendrá tiempo para ella. Münevver le ordena que haga las maletas y Kumru se niega a renunciar a la única vida en la que ha sido feliz.