DEMASIADOS TROPIEZOS

'Bake Off: Famosos al horno': Manolo Sarriá, segundo expulsado por un postre fallido "horrible" a nivel visual

En el lado contrario, Pablo Puyol conseguía arrebatar el preciado delantal azul a Ana Boyer.

RTVE

Por Beatriz Prieto El 16 de Enero 2024 | 01:28

Después del discreto estreno de 'Bake Off: Famosos al horno' el pasado 11 de enero en La 1, Televisión Española decidió trasladar el talent culinario a la noche del lunes 15 de enero. Los seguidores del programa tenían que esperar así solo unos días para disfrutar de la segunda entrega en la que, después de la expulsión de Toñi Salazar, los concursantes tuvieron que despedirse de Manolo Sarriá.

La cita arrancó con una prueba técnica que consistía en replicar un castillo de naipes hechos de galletas del mismo tamaño, cortadas a mano y sin ayuda, con decoración fondant y que debían ensamblar con glasé. Todo un desafío al que se le añadía un requisito indispensable que muy pocos lograron cumplir: que la estructura midiera, como mínimo, 25 centímetros de altura. Algo que cumplió Julio Iglesias Jr con creces, con unas galletas "muy ricas", una "masa equilibrada" y unas piezas y una pirámide "muy bien hechas", en la que solo fallaba el fondant, razón por la que el jurado lo coronó como el mejor de la prueba.

Los concursantes de 'Bake Off: Famosos al horno' en el segundo programa

Marc Clotet, por su parte, a punto estuvo de alcanzar la victoria y ocupó el segundo lugar. En el lado opuesto, el hecho de que Yolanda Ramos presentara su trabajo con unas tijeras y la manga pastelera incluidas por la falta de tiempo, la llevó a lo más abajo de la clasificación, por detrás de Encarna Salazar, quien falló en la presentación; y Julio Salinas, cuyas galletas, no obstante, gustaron al jurado. Todo como parte de una clasificación en la que Sarriá quedó con un modesto sexto lugar, superando así a compañeras como Alba Carrillo, Terelu Campos y Rocío Carrasco, en séptimo, octavo y noveno puesto, respectivamente.

"Me hubiese gustado estar más"

La prueba de autor consistía en preparar un postre para un hotel de cuatro estrellas, con cuatro elaboraciones: un bizcocho, una preparación cremosa, una textura crujiente y una salsa de frutas. A este trabajo se añadió un requisito extra: cada vez que tocasen la campana, los concursantes debían asegurarse de que su zona de trabajo estaba impecable. Una mezcla de requisitos en el que brillaron especialmente Alba Carrillo y Pablo Puyol, quien logró arrebatar el delantal azul a Ana Boyer.

La mezcla de requisitos favoreció también a Ramos quien, sorprendida, recibió las alabanzas de los jueces por presentar "un postre de hotel digno". Menos suerte corrieron Julio Salinas y Sarriá, quienes quedaron en la cuerda floja con los "postres menos logrados del día". Finalmente, el segundo resultó ser el expulsado con un postre "horrible" a nivel visual, con múltiples fallos como un azúcar sin caramelizar y un bizcocho "un poco seco". "Me hubiese gustado estar más pero esto es un concurso y es lo que hay. Te equivocas un día y te vas al saco", confesaba Sarriá, cuya marcha desató muchas lágrimas entre sus compañeros.