Las confesiones del Puente de las Emociones de 'Supervivientes 2020' se han trasladado al plató de 'Sálvame' y Chelo García-Cortés decidió este jueves compartir algunos de los episodios más duros de su infancia. La periodista recordó todo lo que sufrió con la enfermedad psicológica de su madre, que la llevó de clínica en clínica desde que ella tenía cinco años. Finalmente, el tratamiento no tuvo desenlace feliz y la mujer acabó por suicidarse, decisión que la colaboradora reconoce haber conseguido entender ahora.

Chelo indica que estar en los Cayos Cochinos de 'Supervivientes 2019', con las duras condiciones que ello conlleva, le ayudó a comprender a su madre. Aunque nunca ha llegado a saberlo a ciencia cierta, cree que era bipolar y que prefirió morir "porque tenía miedo a hacer daño". Por ello, ha conseguido perdonarla: "En la isla super entender por qué quiso irse y la perdoné".

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La periodista confesó su gran admiración por su padre, que supo criarla en solitario a pesar de todas las diferencias que les separaban. Señaló, entre otros momentos de su juventud, cuando le vino su primera regla y creyó que le pasaba algo malo. También rememoró cuando su padre, finalmente, se atrevió a preguntarle si era lesbiana y lo bien que lo aceptó pese a su edad. Nunca indagaron en la muerte de su madre, pero a raíz de entonces Chelo reconoce no soportar que alguien tome ansiolíticos porque le trae malos recuerdos.
"Tu madre ha cometido un pecado"
La colaboradora de 'Sálvame' tampoco olvida cómo se le dio la noticia de la muerte de su madre. Estando jugando en el patio del colegio, una de las monjas que le daba clase fue a buscarla y la llevó al despacho de dirección: "En vez de cogerme o abrazarme, la monja me dijo 'tu madre ha cometido un pecado'". Ante la falta de sensibilidad y la dureza de la situación, su tío decidió cambiar de colegio a Chelo y, desde entonces, ella confiesa sentir desafección por la Iglesia y la religión.