OPINIÓN

Crítica de 'El pionero': El valioso retrato del embaucador que entendió España como nadie

La primera docuserie española de HBO toma al empresario y político Jesús Gil como protagonista para narrar el relato de un controvertido ídolo.

Por Alejandro Rodera El 7 de Julio 2019 | 11:37

Ahora que el populismo se ha propagado en todos los ejes, desdibujando en cierta medida su significado, el estudio de la figura de Jesús Gil es más necesario que nunca. Por esa razón, 'El pionero' es una pieza audiovisual tremendamente relevante, capaz de condensar de manera precisa y contundente la vida y obra del hombre que presidió el Atlético de Madrid, gobernó Marbella y conquistó a una sociedad con sus inolvidables apariciones en los medios de comunicación.

Jesús Gil haciendo gala de su vehemente personalidad

Quince años después de su muerte, su nombre todavía permanece grabado en la memoria colectiva, por lo que no sería arriesgado decir que Jesús Gil hizo historia. La docuserie de HBO, de la que hemos podido ver la primera de sus cuatro entregas, indaga en los altibajos de Gil como personaje público, además de ahondar en sus prácticas empresariales, que extendió a los mundos del fútbol y de la política. Para alcanzar un encomiable nivel de profundidad, el director Enric Bach exhibe y entrelaza un amplio abanico de entrevistas, desde los hijos del empresario hasta sus rivales políticos y los periodistas que facilitaron su despegue mediático.

Precisamente esa diversidad de testimonios es el elemento diferencial de 'El pionero', que en su primera hora expone a la perfección las diferentes facetas de Gil: padre, hijo, hermano, amigo, jefe, adversario... Al indagar en cada una de ellas para componer un completo retrato de su persona, las palabras vertidas por los entrevistados evidencian la dualidad del protagonista, como ídolo y como ilícito hombre de negocios. Mientras que sus hijos defienden las actividades de su padre, ofreciendo al mismo tiempo una mirada algo más íntima hacia su ambiciosa personalidad, también tienen cabida los detractores que cruzaron su camino en algún momento con él, ya fuera en elecciones, reportajes o en la misma infancia.

Óscar y Miguel Ángel Gil Marín, hijos de Jesús Gil

El líder omnipresente

Lejos de contentarse con una narración anecdótica, 'El pionero' hace hincapié en cada uno de los momentos destacados de la vida de Gil: la llegada a Madrid cuando era un inocente joven, la irrupción en el mundo de los negocios, la entrada en la cárcel tras la tragedia de Los Ángeles de San Rafael, el indulto de Franco que le permitió recuperar la libertad, la amistad entablada con Vicente Calderón que le llevaría a la cúspide del Atlético de Madrid o la decisión de presentar su candidatura a la alcaldía de Marbella para desplegar sus negocios sin barreras burocráticas. De todos esos sucesos, y de tantos otros, se aporta una base explicativa apoyada principalmente en entrevistas y discursos de la época del propio Gil y en los testimonios de su círculo íntimo y los especialistas en su figura.

Quizá la etapa en la cárcel es la que más define este primer episodio, no porque ocupe demasiado metraje, sino por el punto de inflexión que supuso en la vida de Gil. Tras intentar labrarse una carismática imagen pública, la negligencia que acabó con la vida de casi sesenta personas en el núcleo urbano que él mismo levantó de la nada le impuso un estigma aparentemente insalvable. No obstante, como el documental muestra de manera brillante, Gil hizo gala de sus virtudes más populistas para ganarse de nuevo a la sociedad española. Por ejemplo, llama la atención el revolucionario proceder del empresario para fichar a Paulo Futre, con el objetivo de imponerse en las elecciones por la presidencia del Atlético de Madrid. De hecho, es el futbolista portugués uno de los que arroja más luz sobre la personalidad de Gil en las distancias cortas: un ganador a toda costa. Un líder que tuvo que serlo siempre, hasta en la cárcel.

Jesús Gil en 'El pionero'

Exhaustiva labor documental

En definitiva, 'El pionero' es un documento imprescindible, tanto por su valor audiovisual como por su vigente mensaje. La tremenda profundidad lograda con las entrevistas y las poderosas imágenes de archivo alcanza un nivel aún más elevado por el ritmo que se le insufla a la serie, que supone una meritoria y atractiva muestra de cómo la sociedad tiene predisposición a seguir ciegamente a los líderes con un ego y un carisma equiparables a su capacidad de corromperse.