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El actor Kevin Spacey pierde su batalla legal contra la productora de 'House of Cards', la ficción que protagonizó hasta que fue despedido por una conducta sexual inadecuada con parte del equipo. De esta manera, el intérprete debe indemnizar a la empresa Media Rights Capital con casi 31 millones de dólares, según la última resolución judicial, que salió a la luz a finales de noviembre de 2021.

Según el fallo, Spacey deberá abonar 29,5 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios, así como 1,4 millones por las costas y los honorarios necesarios para el caso. De esta manera, se condena al actor por su trato con el equipo, incluyendo el manoseo que denunció uno de los asistentes de producción de la serie. Esta ha sido motivada también por la pérdida de ingresos que la productora MRC sufrió tras la salida del actor
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La propia empresa ha emitido un comunicado, recogido en Deadline, en el que explican las causas que le llevaron a comenzar la batalla legal contra el actor: "La seguridad de nuestros empleados, conjuntos y entornos de trabajo es de suma importancia para MRC y por eso nos propusimos exigir responsabilidades", aseguraron desde la empresa.
Problemas en el rodaje
Además de la intolerable conducta de Spacey durante el rodaje, la resolución judicial recoge las consecuencias que tuvo para las grabaciones la salida del actor, que era uno de los grandes pesos de la ficción de Netflix. De hecho, tuvieron que reescribir la sexta temporada de 'House of Cards' y acortarla, ya que pasó de trece a ocho episodios. Esta última decisión era la única manera de cumplir con los plazos de entrega que le marcaron a la productora.