POR PRIMERA VEZ

El novio de Rocío Wanninkhof rompe su silencio en 'Sálvame': "Aquello fue un circo"

Tony Jurado visitó el plató de 'Sálvame' para contar por primera vez cómo vivió ser el primer sospechoso de la investigación.

Mediaset

Por Andrea Cabanillas Tapia El 27 de Noviembre 2021 | 10:50

El que fuese novio de Rocío Wanninkhof en el momento de su desaparición, Tony Jurado, ha decidido hablar públicamente por primera vez. Todo ocurrió cuando tenía tan solo 19 años y ahora, con 42, acude al plató de 'Sálvame' para contar su historia. Jurado se volvió a enfrentar a algunas de las imágenes y revivió el calvario que sufrió, ya que fue señalado como el primer sospechoso de la investigación policial.

Carlota Corredera y Tony Jurado, en 'Sálvame'

El malagueño fue señalado por la familia de la joven y por la Guardia Civil durante 11 meses, hasta que las acusaciones cayeron sobre Dolores Vázquez. Jurado habló sobre la actitud de Vázquez y Alicia Hornos, madre de Wanninkhof, 22 años después: "Todo el rencor que se ve en los hechos, en lo que pasó, es lo que me molesta", aseguró.

El entrevistado relata el dolor que sintió estando bajo sospecha: "Lo que me pareció bastante horroroso es que se volcara todo el ámbito policial hacia mí de esa manera". Además, cuestiona el papel de los responsables del caso: "Para mí, el que organizó la investigación aquella es un pandereta. [...] Aquello fue un circo, desde el primero que daba órdenes de cómo se tenían que hacer interrogatorios hasta el último. Para mí fue una chapuza", sentenció.

Jurado también confesó que, en muchas ocasiones, se ha preguntado "qué hubiera pasado si la hubiese acompañado a casa". Además, no ha podido evitar imaginar cómo hubiese sido su vida con Rocío Wanninkhof si siguiese viva. "Siempre, en el corazón tiene su rinconcito, sobre todo en fechas cercanas", recuerda con cariño a la que fue su pareja.

Relato de un horror

Tony Jurado narró cómo fueron los interrogatorios a los que tuvo que enfrentarse como sospechoso. "Te meten tal opresión. [...] De perro judío a golpes", evoca. El malagueño recuerda cómo le decían "niñato de mierda vas a cantar" y cómo le asestaban "golpes, tiradas de orejas, cabeza contra la mesa". Jurado señala lo doloroso que fue, sobre todo, psicológicamente: "Me sacaron el alma cuando empezaron a interrogarme de esa manera".