Programa relacionado
Que Adara y Pol tienen las hormonas disparadas no es ningún secreto. Sobre todo el catalán, que ya ha comentado en varias ocasiones durante su estancia en 'Gran hermano' el dolor genital que le causa la madrileña con tanto arrumaco con frases como: "No se me baja la baguette", a lo que Adara añadía, "Vas a explotar como una palomita".
Tras una fuerte discusión el pasado viernes, la pareja por excelencia de Guadalix de la Sierra hacía las paces horas después, y sus intensivos de besos y caricias volvían a convertirse en la orden del día. Por eso, el luchador, genéticamente perfecto, ha mostrado sin querer sus atributos cuando estaba en una de estas sesiones tumbado en su cama junto a Adara.
María Lamela ('Supervivientes 2026'): "Jorge Javier es muy vacilón y yo también, tengo mi retranca gallega"
Luis Merlo: "No voy a verme en 'Top chef' igual que nunca he visto 'Aquí no hay quien viva' o 'LQSA'"
Tony Grox y Lucycalys, ganadores del Benidorm Fest 2026: "Vamos a tener custodia compartida con los premios"
Asha, ganadora del Premio Spotify del Benidorm Fest 2026: "No tenía ninguna expectativa de ganar ni ser top 3"
Mariano Peña: "He venido a 'Top Chef' para poder poner los postres en el menú del día del Bar Reinols"
'El desafío': Campanario es enterrada viva y José Yélamo impacta tras pasar por urgencias con su pole dance
No es la primera vez que las cámaras captan las partes más íntimas del concursante, pues ya en los primeros días de concurso Pol mostró sus encantos mientras se echaba una buena siesta a pierna suelta en el sofá. Si quieres ver la imagen sin censura clica sobre ella.

Los celos de Adara
La noche del viernes se convirtió en una batalla campal gracias a los celos de la madrileña. Y es que la prueba semanal resultó ser el aliciente perfecto para que Adara explotase "como una palomita" pero en otro sentido.
La concursante siente celos profundos hacia Miguel por su cercana relación con su "amigo especial", y decidió reprendérselo al luchador: "Estoy hasta los coj**** de que os estéis acariciando, de que os tiréis uno encima del otro o de que os gastéis bromitas sexuales".
Una discusión de pareja que terminó por contagiar a toda la casa gracias a su indiscreción. A pesar de la fuerte marabunta que sacudió la casa, los "tortolitos" no han tardado en hacer las paces y volver a su decubita supina postura que tan buenos momentos les regala.