ESPECIAL

8 años de 'Sálvame' en 8 momentazos

Hacemos balance de los grandes momentos que nos ha regalado el espacio diario de Telecinco.

Por Carlos Miranda El 19 de Marzo 2017 | 11:45

El 27 de abril de 2009 se comenzaba a emitir un formato que, para sorpresa de muchos, logró establecer un nuevo concepto de cómo hacer televisión. Bajo la batuta de La Fábrica de la Tele, con Óscar Cornejo y Adrián Madrid al frente, Telecinco abría las puertas a un nuevo programa diario (aunque se comenzó a emitir, de manera semanal, en late night un 19 de marzo) que, en sus ocho años de vida, ha demostrado que el papel couché puede conseguir alegrarte el día.

"Sálvame' es una terapia de grupo televisada", definían sus creadores en la rueda de prensa celebrada con motivo del quinto aniversario de su estreno, llegando a afirmar que este neorrealismo en directo es incluso recomendable para quienes lo critican como una estrategia "para blanquear sus conciencias". Desde FormulaTV no nos hemos querido quedar atrás ante esta celebración, realizando así nuestro particular homenaje a un programa que, para gusto y disgusto de algunos, ha dado un paso hacia delante en la historia de nuestra pequeña pantalla.

1 La moda también puede convertirse en líder de audiencia

Jorge Javier Vázquez charla con Terelu Campos durante la segunda edición de la 'SLVM Fashion Week'

'Sálvame' ha demostrado saber manejar a la perfección el género del "programa evento". A lo largo de su extensa trayectoria en antena, el espacio de La Fábrica de la Tele ha explotado la puesta en marcha de auténticos acontecimientos televisivos como reclamo estrella para afianzar la fidelidad de su más que preciada audiencia. Y un ejemplo excepcional de este tipo de estrategias no es otro que la 'SLVM Fashion Week'.

Como si de la mismísima pasarela Cibeles se tratase, un equipo de especialistas encabezado por Raquel Revuelta convirtió a los tertulianos de Telecinco en maniquíes de alta costura. El resultado fue asombrosamente explosivo, consiguiendo incluso hacerse con el apoyo de la selecta industria de la moda a través de la colaboración de firmas de reputado prestigio como Agatha Ruíz de la Prada, Francis Montesinos o hasta la mismísima Versace. Además, esta no ha sido la primera ni la última vez en la que el programa diario ha tirado de formatos similares para levantar los audímetros. El quinto aniversario, la 'Sálvame Snow Week' o la reciente celebración del Día de San Valentín también representan la valía del buque insignia de Mediaset para dejar huella en nuestra pequeña pantalla.

2 "Antes existían secciones. Ahora existe 'Sálvese quien pueda"

Aída Nizar, cara visible de 'Sálvese quien pueda'

Con el permiso de José Antonio León, Kike Calleja, Omar Suárez y Sergi Ferré, cuya labor como periodistas de calle es digna de mención, es imposible olvidar a esas reporteras dicharacheras que han pasado por el programa para regalarnos infinidad de momentos memorables, como poco.Chiqui, Adriana Abenia, Ylenia, Olvido Hormigos o Chelo García-Cortés, cuyo 'Diario Ché' ya tiene más de 4 años, nutrieron a 'Sálvame' de ese aire fresco necesario como contrapunto de los dimes y diretes creados bajo los focos del plató. Sin embargo, la llegada de Aída Nízar como un huracán superó todo lo anterior bajo un lema que ya es leyenda: "Antes existían secciones. Ahora existe 'Sálvese quien pueda".

La protagonista absoluta de la quinta edición de 'GH VIP' aterrizó en 'Sálvame' para callar las bocas de aquellos que habían menospreciado su talento como comunicadora. Con el fin de "alzar la voz de la sociedad", como bien se ha encargado ella de repetir hasta la saciedad en cada una de sus apariciones televisivas, la versión más guerrera de la vallisoletana se pateó toda España micro en mano para tomarse la justicia por su mano y solventar las denuncias que llegaban a sus manos por parte de los espectadores del programa. Podríamos hablar de sus reportajes con los carteristas de Barcelona, en las playas de Benidorm o con los mendigos del centro de Madrid, pero su batalla campal con los gitanos de Robledo no tiene desperdicio.

3 Aramís Fuster y su "crucificadme"

Aramís Fuster se echa una cabezada en una de sus visitas al plató de 'Sálvame'

La intensidad de Carlota Corredera y la ironía de Jorge Javier Vázquez conjugan a la perfección con el punto payaso de una Paz Padilla que ha logrado provocar que millones de espectadores terminen la tarde llorando de risa. Uno de los platos fuertes de 'Sálvame' es el hecho de no tomarse en serio y de saber reírse de sí mismo. Y en este aspecto, la gaditana se mueve como pez en el agua. Su llegada al formato empezó manchado por culpa de unos colaboradores que trataron a la cuentachistes como una forastera con intenciones de invadir el que ya era su territorio. Sin embargo, tras más de siete años al frente del espacio, Paz ha logrado afianzar la comedia en un programa en el que el conflicto es el rey.

En esta línea podríamos englobar miles de momentos que, a pesar de no estar plasmados en escaleta, han logrado levantar una tarde aparentemente aburrida para convertirla en un absoluto festival de lo extravagante. Karmele o Yurena fueron algunas de las principales víctimas de la esencia gamberra de la Padilla. Más recientemente le ha llegado el turno a Mónica Hoyos como supuesto foco de piojos. En esta ocasión, nos quedamos con la visita de Aramís Fuster, que tras vender su precaria situación en el 'Deluxe', fue cazada por el equipo de investigación del diario paseando alegremente por las calles de la capital. La salida de la bruja del plató con Paz entonando una saeta será recordada como uno de los instantes más locos de la historia de 'Sálvame'.

4 Un plató convertido en una fiesta de disfraces

Lydia Lozano y Chelo García-Cortés son Hillary Clinton y Donald Trump

Si por algo se ha vanagloriado siempre 'Sálvame' es por hacer un tipo de televisión diferente. Hace años, comer, hablar por teléfono o enseñar un cable bajo la atenta mirada de las cámaras era un error imperdonable para todo programa que se precie. Y eso les ha llegado a pasar factura en algunos momentos por parte de esos snobs que no consentían que un plató pasase a transformarse en una suerte de fiesta de cumpleaños con excesos de rímel y mechas. Pero claro, esa es la verdadera esencia de esta nueva comunicación.

Solo en 'Sálvame' podría producirse un motín por parte del público en contra de sus propias estrellas, se permitiría que una de sus colaboradores fuese víctima de un huevo de avestruz en las manos equivocadas o se produciría el robo de 500 euros al presentador titular. Una de las grandezas que han incorporado en los últimos meses son los disfraces, lo que ha dado pie a que, prácticamente a diario, el propio formato se convierta en una fábrica de momentazos al regalarnos imágenes del tipo Chelo como "Alicia en el País de las Maravillas", Lydia Lozano como Romina Power o Karmele Marchante como Albert Enstein. Y sí, estas maravillas son patrimonio exclusivo de 'Sálvame'.

5 Karmele Marchante, a.k.a Pop Star Queen

Karmele Marchante, una de las bajas de 'Sálvame Diario'

A pesar de que la jubilación televisiva de Karmele Marchante se haya producido antes de lo esperado, jamás olvidaremos su transformación en la diva Pop Star Queen. La Popy, como bien diría Belén Esteban, logró poner Eurovisión y su sistema de elección del representante para el festival patas arriba gracias a una brillante campaña mediática cuyo objetivo era encumbrar a la catalana al más absoluto estrellato. Para que luego digan de Manel Navarro...

Pero la unión de 'Sálvame' con la música no quedó aquí. Los imposibles movimientos de cadera de Lydia Lozano con el chuminero ya presagiaban algo grande para la periodista. Y así fue cuando llegó "Lydia también baila" y sus rocambolescas imitaciones al más puro estilo 'Tu cara me suena' de Shakira, Mariah Carey o Cher. Víctor Sandoval y su "Nachopolízate" y Mila Ximénez y su "Si te marchas" tampoco se quedaron atrás, llegando a ofrecer a esta última poner voz a la mítica sintonía del programa.

6 Belén y sus clases de historia, una marcianada digna de mención

Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez durante los primeros años de 'Sálvame'

Si hay un personaje icónico del universo 'Sálvame', esa es Belén Esteban. Desde que abandonó 'El programa de Ana Rosa' para afrontar el rol de "copresentadora" en las tardes de Telecinco, la princesa del pueblo se ha convertido en la protagonista indiscutible de esta corrala show que para muchos ha alcanzado la categoría de adicción. Su cambio físico y personal es evidente, y después de lograr superar esa dura enfermedad que la tenía sumida en un bucle de autodestrucción, una nueva Belén ha llegado a nuestras vidas para quedarse.

Sus idas de olla, sus constantes salidas de plató y su inexplicable actitud con sus compañeros de programa ya son cosa del pasado. Pero la esencia de la de Paracuellos sigue intacta. Muchos guardarán en sus retinas esa maravillosa clase de historia y geografía en la que explicaba a través de un cursillo express los grandes hitos del ser humano. Está claro que no es ninguna erudita, pero para eso ya están otros. El sentido del espectáculo y su frescura se mantienen perennes, y esas situaciones cotidianas en las que la Esteban demuestra su naturalidad la engrandecen. Ahora la podemos seguir disfrutando con su ranking, una sección en la que lo importante no es el contenido, sino la forma en la que Belén lucha por hacerse con un cue, hasta ahora, indescifrable.

7 El conflicto, un personaje más dentro del "diario"

María Teresa Campos, Jorge Javier Vázquez y Jaime Peñafiel en 'Sálvame'

La tensión, la bronca y el conflicto son una constante en un formato en el que las emociones siempre están a flor de piel. Como en todo reality, 'Sálvame' vive en un estado de enfrentamiento continuo del que ningún colaborador ha logrado salir indemne. Ya seas veterano o novato, todos cuentan con su dosis de mal rollo. Hasta María Teresa Campos decidió abandonar su sección como Defensora de la audiencia hace años por una discusión con Jorge Javier Vázquez que hizo que su relación pasase a ser irreconciliable.

Y esta no es la última ni de lejos. Todos los días una voz suena más alto que la otra. Cuestiones personales e informaciones contradictorias han provocado infinidad de salidas de plató, de llantos y de disgustos que han podido, incluso, con el aparentemente irrompible "eje del mal". Los inicios del espacio ya dieron que hablar con una batalla campal entre Pipi Estrada y Jimmy Giménez-Arnau. Y esto por no hablar de Mila, Rosa Benito, Raquel Bollo, María Patiño y compañía.

8 Una familia, para lo bueno y para lo malo

Belén Esteban y Mila Ximénez, el claro ejemplo de la reconciliación televisada

Igual que sucede en las mejores familias, después de toda guerra, llega la reconciliación. Y en 'Sálvame' son especialistas en esto. Con unos colaboradores que han conseguido ganarse el corazón de millones de españoles, sus relaciones de amor-odio son seguidas al nivel del mejor culebrón de sobremesa. Kiko y Lydia, Belén y Matamoros, y hasta Mila y Karmele han logrado tener la fiesta en paz después de meses y meses de luchas.

Uno de los casos más icónicos en este ámbito se produjo con el futuro del programa en jaque por una multa en la que se acusaba a 'Sálvame' de no cumplir con las exigencias del horario infantil. La contestación fue inmediata, y en un gesto de unión, todo el equipo se juntó para dirigirse a la cámara bajo la premisa del "no nos moverán". "Han amenazado seriamente nuestra continuidad y quieren destruir nuestra familia. Que tengan muy claro que vamos a seguir luchando con todas nuestras fuerzas para seguir aquí cada tarde", sentenciaban, con el rey del cortijo al frente.