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Jimmy Kimmel ha tenido la complicada tarea de presentar los Emmy 2020, una ceremonia de entrega de premios marcada por el coronavirus y en donde los nominados se encontraban en sus casas a la espera de conocer si resultaban ganadores. Las medidas contra el Covid-19 han formado parte de la gala hasta tal punto que casi salen ardiendo.

Jennifer Aniston se presenciaba sobre el escenario para entregar el primer premio de la noche, el de Mejor actriz de comedia que iba a parar a Catherine O'Hara por 'Schitt's Creek'. Pero antes de conocer el nombre que guardaba el sobre, Kimmel quiso ser precavido y eliminar todos los virus y bacterias que pudiera tener, para que así ninguno de los dos corriera el riesgo de infectarse.
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Enfundado en unos guantes, el presentador cogía el sobre y le pulverizaba tal dosis de desinfectante que la propia Aniston le aseguraba que se había pasado. Sin embargo, el presentador creía que cualquier precaución era poca y, acto seguido, tiraba el sobre a una papelera y le prendía fuego. Pocos segundos después, la actriz de 'The Morning Show' se hacía con un extintor para apagar las llamas, pero esto no era suficiente para que Kimmel pudiera recoger el sobre, ya que las llamas seguían apareciendo, teniendo que repetir esta acción dos veces más.
Y hasta hubo una tercera vez
Cuando Jennifer Aniston ya creía que había acabado su labor como bombera y el conductor de la gala tenía el sobre chamuscado en su poder, comenzaron a emerger nuevas llamas de la papelera que alcanzaron bastante altura. Con un gesto de sorpresa en el rostro, la intérprete volvió a apoderarse del extintor, consiguiendo esta vez apagar el foco de manera definitiva. Así, quedó demostrado lo inflamable que puede llegar a ser el desinfectante.