Kiko Hernández, en imágenes 36 fotos
La justicia ha vuelto a pronunciarse con claridad sobre los límites del tratamiento mediático en la crónica social. La Audiencia Provincial de Cádiz ha confirmado la condena a Mediaset España y a su entonces colaborador Kiko Hernández, que deberán abonar una indemnización conjunta de 220.000 euros a Julia Janeiro por vulnerar sus derechos fundamentales.
Los magistrados consideran probado que, a lo largo de 18 emisiones de programas como 'Sálvame', se difundieron informaciones y especulaciones sobre la vida privada, escolar y social de la joven justo después de cumplir la mayoría de edad. Un tratamiento que, según recoge la sentencia, generó tal presión mediática que Julia Janeiro se vio obligada a cambiar de entorno para esquivar el acoso.

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Durante el juicio, María José Campanario compareció para describir la "inquietud, impotencia, zozobra y angustia" que sufrió su hija al verse perseguida por cámaras y tertulias. La demanda fue interpuesta por el despacho Averum Abogados, dirigido por Mario Bonacho, que defendió que ni la fama de sus padres ni la actividad de la joven en redes sociales justificaban esa intromisión continuada.
La resolución subraya que Mediaset y Hernández difundieron informaciones no contrastadas, llegando a atribuirle conflictos personales, supuestos delitos o insinuaciones sobre consumo de estupefacientes sin que se acreditara su veracidad. Todo ello, según los jueces, se hizo de forma "sistémica", vulnerando el honor, la intimidad y la propia imagen de la demandante.

La sentencia firme
La Audiencia ratifica así la indemnización fijada en primera instancia: 190.000 euros a cargo de Mediaset y 30.000 euros por parte de Kiko Hernández, además de la obligación de retirar los contenidos afectados de archivos y plataformas. La cadena no ha recurrido y su condena es firme, mientras que el colaborador ha anunciado su intención de acudir al Tribunal Supremo.