
La actriz, que ha participado de secundaria en series como 'The Walking Dead' y 'The Vampire Diaries', avisó a la policía de que su esposo Nathaniel era el autor de las cartas, pero la posterior investigación ha demostrado que mintió y que, al parecer, la única culpable es ella. Richardson se enfrenta a una pena de hasta 10 años en prisión, en caso de ser condenada culpable.
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Al parecer los investigadores encontraron el ordenador usado para enviar las cartas y a juzgar por la hora a la que fueron impresas, su marido no pudo ser el culpable. Posteriormente, la actriz cambió su versión asegurando que ella las mandó obligada por su marido, quien ha negado todo y ha señalado que su mujer quería el divorcio y por ello "mintió intencionadamente".
Richardson: "Tendrás que matarme a mí y a mi familia antes de quitarme mis armas"
Las cartas fueron detectadas en un análisis rutinario el 20 de mayo y provocaron una gran alarma en el país norteamericano pues en un principio se pensó que estaban relacionadas con los atentados de Boston. Las cartas estaban cubiertas de ricino, un agente tóxico que puede causar la muerte si se inhala o si llega a la sangre, aunque es muy difícil que sea absorbido por la piel.
Además de la sustancia tóxica, las cartas contenían el mismo mensaje amenazador en defensa de las armas: "Tendrás que matarme a mí y a mi familia antes de quitarme mis armas. Cualquiera que entre en mi casa recibirá un tiro en la cara. El derecho a tenerlas es constitucional, un derecho otorgado por Dios y que ejerceré hasta el día que me muera. Lo que expresa esta carta no es nada en comparación con lo que tengo planeado hacerte a ti".