Pamela Anderson, mito erótico por excelencia de los 90, ha descargado su ira contra la industria pornográfica. La exvigilante de la playa dispara abiertamente contra el cine X desde The Wall Street Journal donde le dedica varias perlas asegurando que "el porno es para perdedores".
"La pornografía tiene efectos corrosivos en el alma del hombre y en su habilidad para funcionar como marido y, como extensión, como padre", explica Anderson. Lejos queda aquella diva que protagonizaría uno de los primeros fenómenos virales, gracias al vídeo sexual junto a su exmarido Tommy Lee allá por 1995, y que ahora se pregunta:"¿Cuántos hombres talentosos van a tirar por la borda sus relaciones y sus carreras por una breve emoción masturbadora?".

Defensora de la revolución sexual
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"En palabras sencillas, debemos educarnos y educar a nuestros niños para entender que el porno es para perdedores; una salida aburrida, ineficiente y que no lleva a ninguna parte, para gente demasiado vaga como para cosechar las grandes recompensas de una sexualidad sana", explica la televisiva.
A pesar de las duras palabras, la ex conejita Playboy defiende la libertad de ejercer la sexualidad como el individuo guste, pero de manera privada: "Esto es un peligro público sin precedentes dada la libre disposición, el acceso de forma anónima y la fácil difusión de la que goza hoy en día. Necesitamos un cambio de época en nuestras vidas públicas y privadas. Llamémoslo revolución sensual", apostilla Anderson.