OPINIÓN

Lo mejor y lo peor de los Premios Emmy 2016

Una gala correcta y fluida, un presentador acertado y voces por la igualdad a pesar de las escasas sorpresas.

Por Víctor Morales El 19 de Septiembre 2016 | 06:40

Una gala de premios siempre es motivo para disfrutar de la televisión y, sobre todo, para poner la lupa sobre ella aplaudiendo los mejores momentos y criticando aquello que no nos gusta. Con los premios Emmy 2016 recién entregados cabe hacer balance de una ceremonia correcta, que ha transcurrido con fluidez y que ha regalado buenos momentos aunque ninguno llegará a ser especialmente recordado.

De entre las cosas que más pueden llegar a lastrar una ceremonia de este tipo se encuentran la excesiva duración y un presentador con poco carisma. Por suerte, la 68 edición de la mayor fiesta de la industria televisiva no ha tenido que enfrentarse a ninguno de ellos. La gala ha acabado a la hora convenida sin llegar a hacerse especialmente pesada. De ello se hizo cargo Jimmy Kimmel, anfitrión que dio el pistoletazo de salida al estilo de Billy Crystal en los Premios Oscar, paseándose por varias de las series nominadas a través de un vídeo que ha concluido con su llegada al Microsoft Theater de Los Ángeles montado a lomos de uno de los dragones de Daenerys de 'Game of Thrones'. Algo efectivo sabiendo que se trata de una de las series favoritas y que ya se ha convertido en la ficción con más Emmys de la historia superando así a 'Frasier'.

Jimmy Kimmel ha conseguido guiar la gala de manera dinámica gracias a su particular humor. Así, uno de los grandes momentos lo ha regalado de la mano de Matt Damon recurriendo a su falsa enemistad que ya arrastran más de una década. Ha sido maravilloso ver al actor subir justo después de que el presentador no ganara el premio por su programa cobrándose así su particular venganza. Kimmel aprueba como maestro de ceremonias, pero podría haber destacado mucho más. Quizás es que siempre esperamos más de una gala que no sea producida por José Luis Moreno.

Jimmy Kimmel, presentador de los Emmy 2016

Grito por la igualdad

Si por algo fue criticada la pasada edición de los Oscar fue por su falta de igualdad. La polémica saltó por la ausencia de actores de raza negra entre los nominados, lo que hizo saltar todas las alarmas ante la sombra del racismo en Hollywood. Todo lo contrario a lo sucedido en los Emmy 2016, que han servido como grito de igualdad ya sea de raza, de género o de sexualidad.

Jeffrey Tambor, ganador de un premio por segundo año consecutivo por su papel de Maura Mort en 'Transparent' ha servido de portavoz para pedir a la industria una oportunidad para los transgénero: "dadles historias". A esta petición se ha sumado Laverne Cox , actriz de 'Orange is the New Black'. ¿Por qué no utilizar una gala de este calibre para reivindicar este tipo de cosas? Como ha dicho Jill Soloway, ganadora del Emmy a Mejor Dirección de Serie de Comedia por 'Transparent', "podemos cambiar el mundo".

No solo las reivindicaciones tuvieron cabida. La sátira política también encontró su espacio siendo Donald Trump el centro de todos los dardos. Sterling K. Brown bromeó sobre Melania Trump mientras que Aziz Ansari hizo reír al anunciar que se había unido a la campaña del líder republicano y que pediría que sacaran del recinto a todos los musulmanes y a los latinos, incluyendo a America Ferrera, quien se encontraba presente en el patio de butacas. Parece que este tipo de humor sí cabe en Estados Unidos y hasta nosotros lo disfrutamos. Cuando eso sucede en nuestras galas parece que ya es otro cantar.

Jeffrey Tambor, Mejor Actor de Comedia

Pocas sorpresas

Hoy en día es raro que una entrega de premios llegue a sorprender. Todos hacemos nuestras quinielas y acertamos unas y fallamos otras, pero las favoritas son las favoritas. ¿Eso le hace perder emoción? Quizás, pero nosotros vamos a seguir viéndolo con ilusión. 'Veep' en comedia y 'Game of Thrones' en drama han cerrado la jornada como era de esperar. Sin embargo, la noche ha sido para 'American Crime Story' con galardón incluido para Sarah Paulson, el primero de su carrera. Ver a los actores emocionarse es de agradecer, aunque a alguno han llegado a cortarle el discurso.

Pero la gran sorpresa no ha corrido a cargo de los nominados o premiados, sino de los pequeños de 'Stranger Things'. De nuevo han sabido ver qué funciona para exprimirlo y no han querido dejar pasar la oportunidad de montar a los niños en sus bicicletas para repartir entre los asistentes sándwiches de crema de cacahuete. De nuevo algo efectivo en mitad de una gala adecuada.