CRÍTICA

'Ozark' es mucho más que un contable jugando con la ley: Por qué deberías verla si aún no lo has hecho

La serie de Netflix protagonizada -y dirigida- por Jason Bateman es mucho más que el sencillo argumento que aparenta en un principio.

Por David Carro El 12 de Agosto 2017 | 09:30

Posiblemente si alguien te cuenta de qué va 'Ozark' no logre convencerte de que la veas. El por qué es sumamente sencillo: uno se da cuenta de que es una serie a la que merece la pena engancharse cuando ve el primer episodio. No se necesitan, eso sí, demasiados minutos para comprender la calidad de los guiones y dejarse atrapar por las adictivas tramas. Comparada con 'Breaking Bad', la ficción presenta uno de los guiones más interesantes de los últimos meses de Netflix.

Con Jason Bateman y Laura Linney al frente del reparto, la ficción que la plataforma de streaming estrenó el 21 de julio de 2017 tiene como protagonistas a un contable, Marty Byrde, su mujer Wendy y sus hijos Charlotte (Sofia Hublitz) y Jonah (Skylar Gaertner). Juntos se mudarán del tumulto de Chicago a los recónditos lagos de Ozarks, donde la esencia más pura de la América profunda se presentará pronto como un peligro igual o superior que la gran ciudad. Armas, drogas, clubs de striptease, affairs, asesinatos... la vida de un contable puede ser muy emocionante.

1 La clave: unos guiones bien escritos

Marty se convierte en el objetivo de narcos y policías

Seguramente el punto de partida de 'Ozark' no sea original, pero sí lo es su desarrollo. El guion le gana la partida a un argumento que, en principio, no es demasiado atractivo pero sí está muy bien ejecutado. En el primer episodio conocemos a Marty Byrde, un contable que blanquea dinero para mantener a su familia mientras Wendy, su mujer, le es infiel a sabiendas de su marido. Tramas que ya hemos visto en más ocasiones pero que, en esta ocasión, están desempeñadas con una crudeza y un realismo que te atraviesa desde el principio.

Tomar decisiones y asumir sus consecuencias es el leitmotiv de la serie, a pesar de que la situación de los protagonizas comienza a torcerse -más, si cabe- por decisiones que no han tomado ellos. Cuando el narcotraficante mexicano para el que blanqueaba dinero descubre que le están estafando, Marty tiene que encontrar la manera de satisfacerle para salvar así su vida y la de su familia y no acabar asesinado como su socio Bruce. Aunque Wendy acepta ayudarle en un principio, rápidamente trata de traicionar a su marido cogiendo sus ahorros y fugándose con Gary, su amante, decisión que acaba con la vida de este. Ambos quedan, desde ese momento, unidos por un negocio común, tal y como Marty le deja claro a su mujer: "Ya no somos marido y mujer. Somos socios. Nuestro trabajo es criar a los niños".

2 El retrato de la América profunda

Los Langmore encarnan lo más profundo de la sociedad estadounidense

Marty ve en el lago de Ozarks una oportunidad de negocio con la que empezar de cero. Situado en Misuri, es un complejo vacacional que acoge cada año a cientos de familias visitantes, las cuales no tienen nada que ver con las que viven habitualmente en la zona. Los Langmore encarnan a esa América profunda, acomplejada y amante de las armas que encuentra su vía de subsistencia en trapicheos y pequeños delitos. Tras ellos iremos descubriendo a los Snell, terratenientes arraigados a la zona; al reverendo Young, tocado por lo que considera un milagro divino que salvó su vida años antes; y a Buddy Dyker, un anciano nudista con quien los Byrde se verán forzados a convivir.

Los Langmore, una familia disfuncional encabezada por dos hermanos y un tercero en prisión que viven con los jóvenes Ruth, Wyatt y Three en varias caravanas, se convertirán desde el principio en los antagonistas locales de los Byrde. Mientras Marty intenta convencer a tabernas, moteles y otros negocios locales para administrar sus cuentas y así blanquear el dinero de Del, el narcotraficante mexicano, ambas familias quedarán ligadas por un mismo propósito: hacer dinero y tener una vida mejor.

3 Unas interpretaciones magistrales

Las interpretaciones de Jason Bateman y Laura Linney, un punto destacable de 'Ozark'

La situación tan extrema de los Byrde no sería creíble de no contar con actores capaces de manejar las emociones de sus personajes. Jason Bateman ('Arrested Development'), al que acostumbramos a ver en comedia, encarna a la perfección la extrema frialdad de Marty y, aún así, es verosímil verle resquebrajarse con la ternura que le provocan sus hijos, Charlotte y Jonah. Eso sí, le resulta muy sencillo ganarse la inamadversión del espectador.

No obstante, si hay un personaje que eleva la calidad interpretativa de la serie es el de Wendy. La esposa de Marty, que se convierte en la víctima más directa de las acciones de él, fluctúa entre el drama y las sonrisas fingidas con una efectividad pasmosa. Es, posiblemente, el personaje más cómplice del espectador y la encargada de que así sea, Laura Linney ('The Big C'), puede atribuirse el mérito por ello.

Otras interpretaciones destacables de 'Ozark' son la de Julia Garner ('The Americans'), que encarna el personaje de Ruth Langmore; y la de Jason Butler Harner, el obsesivo agente del FBI Roy Petty.

4 Dejar atrás la referencia de Breaking Bad

¿Es Marty Byrde el nuevo Walter White?

Aunque sobre el papel no es tan fácil establecer la conexión, una vez en pantalla el tono, los diálogos y los personajes remiten directamente a 'Breaking Bad'. Un hombre, aparentemente corriente, decide embaucarse en un ambicioso negocio ligado a las drogas que le acaba convirtiendo en enemigo de todos los frentes. Su único propósito es ofrecer una buena vida a su familia, a pesar de que sus decisiones acaban complicándole la existencia a todos ellos. ¿A alguien le suena esta historia?

La ficción de Bryan Cranston se convierte en el referente más inmediato de 'Ozark', que se esfuerza en despegar y formar su propia entidad para evitar las siempre indeseables comparaciones. Si lo consigue o no es un aspecto relativamente subjetivo -habrá a quien le gusten más unos diálogos que otros, por ejemplo-, aunque la serie de Netflix destaca por ser más cruda: Marty no es un hombre bueno sobre el que acecha un cáncer, como Walter, sino que solo se mueve por la codicia. Más allá, 'Ozark' se salta todo el comienzo de las actividades ilegales del protagonista y lo sitúa directamente en un punto de crisis muy álgido, en el que su supervivencia y/o libertad y la de sus seres queridos están en peligros. El peligro es, pues, más palpable desde el principio, aunque hay más elementos que diferencian a esta serie. Sigue leyendo.

5 Un nuevo concepto de familia unida

Charlotte no va a ser una adolescente protegida

Sobre Marty acechan la Justicia, los narcotraficantes y sus nuevos vecinos, pero no sus secretos. Al menos, no en su círculo más cercano. A diferencia de otras ficciones, el protagonista hace partícipe -y casi responsable- a su esposa Wendy de sus actividades ilegales. Ella, a su vez, decide romper la típica burbuja en la que se suele meter a los más pequeños y contarle a sus hijos a qué se deben todos los cambios a los que debe enfrentarse la familia.

De este modo, la ficción se deshace de tramas de caras escondidas y ocultamientos como las que hemos visto una y otra vez en distintas series. Ni secretos de familia, ni secretos con el espectador: 'Ozark' es una serie en la que se afrontan las consecuencias de las decisiones tomadas, y en eso se centra la acción.

6 Un punto social

Roy no es un agente del FBI corriente

Para terminar, 'Ozark' también pone su granito de arena en la ruptura de estereotipos y en la visibilidad de minorías sociales. La clave en este sentido son los remotos lagos en los que se desarrolla la serie y las personas que allí viven. La ficción señala aspectos oscuros como la facilidad de adquirir armas en un supermercado corriente de EEUU, pero también muestra a un sector de la sociedad desengañado con el sistema y receloso con los turistas, a quienes consideran unos privilegiados. Curiosamente, ha venido a coincidir con el debate sobre la "turismofobia" en España.

Mención aparte merece el personaje de Roy Petty, el agente del FBI que seguirá de cerca los pasos de Marty y Wendy. Un justiciero nada convencional, despegado incluso del marco de la legalidad, que sorprende por su homosexualidad y el uso que hace de sus relaciones con los hombres. De hecho, a lo largo de los episodios llega a mantener una relación con uno de los locales de los Ozarks, rompiendo una lanza por la homosexualidad en el entorno rural.

'Ozark', al final, trata de eso. De unos personajes que no son como el mundo espera que sean a pesar de sus apariencias pero que aceptan su realidad sin complejos y hacen frente a las consecuencias de sus acciones, por terribles que sean.