LOS DETALLES

'El Ministerio del Tiempo': Una despedida por y para los ministéricos llena de guiños

La serie no deja títere con cabeza en su despedida y responde a todas las polémicas a las que se ha enfrentado.

Por Lara Hombrados El 2 de Noviembre 2017 | 00:10

'El Ministerio del Tiempo' no ha podido despedirse de mejor manera de su tercera temporada que con un homenaje a la televisión pública, esa que le ha dado tanto cobijo pero que le ha supuesto tantos dolores de cabeza. Aunque el público ya sabía que la noche iba a ser especial, lo cierto es que el equipo de la ficción no ha escatimado en hacer las delicias de los ministéricos a base de grandes referencias a sus viajes en el tiempo.

Cabecera metaficción 'El Ministerio del Tiempo'

Nada más empezar la serie mostraba una hipotética cabecera de su versión en 1966 con Fernando Guillén como Julián Martínez, Jaime Blanch como Alonso de Entrerríos, Gemma Cuervo como Amelia Folch e Iran Eory como Lola Mendieta. Todos referentes de la pequeña pantalla de aquel momento y muy relacionados con la serie, puesto que no solo el actor que da vida al secretario del ministerio ha sido uno de los elegidos, Jaime Blanch, que en la serie explicaba: "es un actor estupendo", sino que los otros dos intérpretes son los padres en la vida real de Cayetana Guillén Cuervo.

El reparto no ha dejado de generar bromas en el guión, donde, por ejemplo, Hugo Silva se preguntaba donde estaba Pacino: "el Méndez saldrá en la segunda temporada, supongo", le explicaba Salvador, mientras que Angustias se quejaba de su ausencia: "secretaria, secretaria... la que escucha y calla", así como el actor que interpretaba a Velázquez parecía "que se ha zampado las meninas una a una". Asimismo, Nacho Fresneda se enfrentaba a un Jaime Blanch por dar vida al soldado de Flandes, cuando el director defendía que el propio Alonso: "es usted la reencarnación del mismísimo Alonso de Entrerríos".

Las pullas de 'El Ministerio del Tiempo': "es una serie de mierda y punto"

Olivares y el resto del equipo de la ficción no han dejado nada al azar para esta despedida, y tras sobrevivir estas tres temporadas, no han dejado títere con cabeza. Para empezar la serie se enfrentaba a los problemas de estreno que tuvo esta tercera temporada jugando con la fecha de inicio de su metaficción: "No tiene fecha de emisión. Dicen muy pronto, próximamente pero a saber cuando se estrena".

Igualmente, la tardanza en volver en esta tercera temporada no ha sido el único problema al que se han enfrentado, también la falta de decisión en TVE ha obligado a Olivares a escribir los guiones y rodar la serie de forma precipitada y el mensaje también ha tenido hueco en este capítulo: "quedarnos sin tiempo en una serie como esta es mortal". Y eso, la falta de iniciativa y concisión de la cadena ha obligado a dos de los actores del elenco principal a marcharse, Aura Garrido y Rodolfo Sancho, donde Pacino, al ver que Alonso renunciaba a más misiones exclamaba: "¡se va todo el mundo del ministerio!, ¿no va a quedar ni el tato o qué?".

Los haters también han tenido su hueco en este final con frases como: "es una serie de mierda y punto Salvador. Cuidado no se vayan a quedar con la copla y hagan una serie buena y todo", pero como se ha dicho en la misma ficción: "Cuando tu enemigo te insulta es que le has vencido". Pero, no todo quedaba ahí, 'Timeless', la versión americana que la serie llevo a juicio por plagio, también tendría su espacio: "No es tan buena. La iban a hacer los americanos, seguro que les queda mejor", decía Hugo Silva con ironía.

Ibañez Serrador, "el Hitchcock español"

Pero no todo ha sido un repaso a la trayectoria de 'El Ministerio del Tiempo', sino que la serie dejaba parte de su marco a Chicho Ibañez Serrador y su revolución televisiva, comparándole curiosamente con el personaje que abrió temporada: "el Hitchcock español, es un genio".

Chico Ibañez Serrador en 'El Ministerio del Tiempo'

Aunque el creador del 'Un, dos, tres" volvía loco al director de la cadena "con esas historias suyas", su obra y guiones han estado presentes, sobre todo, su comienzo, con la primera retransmisión de 'Historias para no dormir'. Igualmente y evidentemente utilizar a Luis Larrodera como villano ha sido todo un elogio para el mítico concurso, ya que fue el encargado de recuperarlo como presentador en 2004.