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Para celebrar los tres meses de convivencia en la casa de 'Gran Hermano 16' los concursantes jugaron a "El juego de la verdad". Bajo las reglas de que uno solo puede responder con la verdad, Han y Aritz volvieron a protagonizar otra de sus discusiones en el confesionario.
Han aprovechó para volver a preguntar a Aritz que si se iría a vivir a Madrid con él, a lo que el vasco contestó que no. El chino, muy desanimado le comentó que ya le había dicho que sí anteriormente. El vasco justificó su respuesta: "Lo sé, pero después de todo pues no. Porque si ya estoy haciendo bastante daño, no quiero hacer más".
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Ante la pregunta de si cree que le está poniendo los cuernos a la persona especial que el vasco tiene fuera, este afirmó que no: "No tengo ningún tipo de contrato ni nada. Desde luego es una falta de respeto y no sé si me perdonará. Tengo que asumir lo que me toca".

Aritz a Han: "Cuando un caramelo está podrido, pues lo tiras"
Han, al ser preguntado por lo que quería, afirmó que Aritz no se lo podía dar: "Me lo estoy intentando tomar todo de la mejor manera posible porque se acaba el concurso". Aritz intentó ser claro con su respuesta: "Si te puede confundir el hecho de que duermas conmigo, pues directamente no lo hagas. Si algo en mi vida me hace daño y no me gusta, lo retiro de mi vida. Cuando un caramelo está podrido, pues lo tiras. Ese es tu fallo y tu problema".
A pesar de estas palabras, el vasco acabó asegurando "que cada vez que mira al chino a la cara se le ablanda el corazón y se le pasa todo". Ambos acabaron reconciliándose bajo las sábanas. Al día siguiente decidieron dar un paso más y terminaron compartiendo ducha mientras escribían mensajes en la mampara con el vapor de agua: "Tu mirada me renace" y "No nos mires, únete".