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La gala final de 'La última cena' dejó para el recuerdo un tenso momento de la mano de Carmen Borrego, una de las cocineras de la noche. La andaluza acabó sentada en el suelo, visiblemente acalorada y sin mucha fuerza, a consecuencia de un mareo, preocupando tanto a los comensales como a la propia Paz Padilla, quien se levantó de la mesa para prestar su ayuda.

Padilla se encontraba probando el tartar que habían elaborado Lydia Lozano y Lucía Dominguín Bosé cuando saltaron las alarmas: "¿Quién se ha mareado?", preguntaba al tiempo que movía su cabeza en busca de una respuesta. Cuando percibió que Borrego era la que aquejaba ese achaque, no dudó en acercarse. En ese momento, la realización pinchó un plano en el que podía verse a la hermana de Terelu Campos en el mismo suelo de plató.
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"Necesito agua fría, por favor. Esto es una cosa que aprendí yo en México, en un barco", aseguraba la presentadora. Justo antes, el resto de asistentes a la cena manifestaban que hacía demasiado calor entre focos y fogones. Al momento, Borrego trató de levantarse, pero sin fiarse de lo que pudiese hacerle Paz Padilla. Mientras la andaluza le ponía agua en las muñecas, la cocinera salía corriendo por miedo a que le derramase encima todo el líquido.
¿Cómo se resolvió el asunto?
Pese a que ese remedio era "mano de santo", tal y como Paz aseveró, Lydia Lozano sembraba la duda, asegurando que esa especie de ritual era más apropiado para cuando alguien se encontraba ebrio. No obstante, Borrego comenzó a abanicarse con unos papeles, momento en el que Paz Padilla comunicaba a la audiencia que entraba la publicidad. A la vuelta, todo estaba solucionado sin ninguna baja.