Tan sólo unas horas después de que Zapatero anunciara la convocatoria de elecciones para el próximo 20 de Noviembre, las dos principales cadenas privadas de nuestro país, Antena 3 y Telecinco, han ofrecido a Partido Popular y Partido Socialista organizar un debate "cara a cara" entre los candidatos Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba.
El Grupo Antena 3 y Mediaset España han enviado peticiones formales a ambos partidos para organizar estos debates después de que el líder del PP, Mariano Rajoy, se mostrara partidario a debatir en televisión. Lo que no han especificado ninguna de las dos cadenas es si emitirían estos debates si son organizados por otros, como sucedió en las pasadas elecciones cuando la AcademiaTV organizó los debates y regaló las señales a las televisiones.
María Lamela ('Supervivientes 2026'): "Jorge Javier es muy vacilón y yo también, tengo mi retranca gallega"
Luis Merlo: "No voy a verme en 'Top chef' igual que nunca he visto 'Aquí no hay quien viva' o 'LQSA'"
Tony Grox y Lucycalys, ganadores del Benidorm Fest 2026: "Vamos a tener custodia compartida con los premios"
Asha, ganadora del Premio Spotify del Benidorm Fest 2026: "No tenía ninguna expectativa de ganar ni ser top 3"
Mariano Peña: "He venido a 'Top Chef' para poder poner los postres en el menú del día del Bar Reinols"
'El desafío': Campanario es enterrada viva y José Yélamo impacta tras pasar por urgencias con su pole dance
En aquella ocasión, ni Telecinco ni Antena 3 emitieron dichos debates, que acabaron superando los 13 millones de espectadores.
Debates, ¿públicos o privados?
Lo cierto es que vuelve a abrirse el debate sobre si un formato de estas características debe organizarse por una cadena pública o una privada. Ya en las pasadas elecciones existió esta polémica y al final ambos partidos optaron por la opción más justa: que la Academia TV organizara dichos debates y cediera la señal gratuitamente a quien quisiera emitirlo, ya fueran cadenas de televisión, radios o medios online.
Tras el verano la polémica volverá a repetirse y los partidos deberán decidir qué modelo de explotación prefieren para unos debates que, sea como fuere, estarán pactados al milímetro.