Es un hecho: el futuro será sostenible o no será. Para esto, todos tenemos que poner de nuestra parte. Con esta filosofía llega a HBO Max 'Chef sin desperdicio', una nueva docuserie que demuestra que hay un modo diferente de hacer las cosas. Este formato narra el viaje del activista Diego García Vega en busca de iniciativas sostenibles y chefs con estrella Michelin que le inspiren a creer en un mundo mejor.

A partir del 10 de diciembre, los espectadores recorrerán siete países europeos de la mano de un joven ecologista que quiere descubrir y mostrar al mundo la problemática del desperdicio de alimentos. Lo cierto es que un tercio de la comida que se produce anualmente para el consumo humano es tirada a la basura. Ante este triste dato, García Vega sabe que también hay chefs que luchan por combatir esta realidad y él está dispuesto a encontrarlos.
Filmin estrena el tráiler de 'Millennial Mal', su nueva comedia universitaria de la mano de Lorena Iglesias
'120 Minutos' celebra sus 2.000 programas en Telemadrid con un vídeo del día a día en la redacción
Tráiler de '33 días', la nueva serie de Atresplayer con Julián Villagrán y José Manuel Poga
Tráiler en catalán de 'Ravalear', la nueva serie de HBO Max sobre los fondos buitre
Tráiler de la tercera temporada de 'The Walking Dead: Dead City' de AMC+
Canción ganadora de Eurovisión 2026: DARA con "Bangaranga" por Bulgaria
A lo largo de ocho episodios de 45 minutos de duración, veremos cómo el activista aprende a cocinar "wasted food" en países como España, Portugal, Noruega, Dinamarca, Suecia, Holanda, Polonia y Hungría. Pero no solo esto, el objetivo de esta travesía es demostrar que el cambio está al alcance de nuestra mano y que cada uno de nosotros podemos hacer mucho por el planeta en el que vivimos.
Diego García Vega, en busca de un mundo mejor
El protagonista de este proyecto ha dedicado toda su vida a buscar un mundo más solidario y respetuoso con el medio ambiente. García Vega fundó, durante los años que vivió en Londres, Zero Food Waste UCL, una iniciativa en la que él, junto a decenas de voluntarios, recogían el desperdicio de comida de su universidad y luego la distribuían a un refugio de mujeres sin techo. Con su experiencia y valores, este activista quiere convencer al mundo de que cada pequeña aportación al cambio, cuenta.