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En 2014, Dani Rovira se convirtió en estrella nacional gracias a su papel en la comedia "Ocho apellidos vascos". Una fama que desde entonces ha venido acompañada de ciertos contratiempos, como la pérdida de su privacidad en espacios públicos. Así se lo explicó a David Broncano en su última visita a 'La resistencia'.

"¿A ti ahora te persiguen los fotógrafos?", preguntó Rovira, ante lo que el presentador no pudo más que asentir. El malagueño le dio entonces un consejo para esquivar a los fotógrafos basándose en su propia experiencia: "Un día estaba en Ronda de Toledo, una rotonda con cuatro semáforos, y dije: 'voy a dar cuatro vueltas, si en las cuatro me siguen, es que me están siguiendo'", recordó el actor.
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"Yo iba a comer con una colega a comer a Ópera, pero me fui a Plaza de España y los cuatro se bajaron de su moto como si yo fuera el Rey", explicó Rovira, que entonces decidió pasear con ellos: "Yo les hablé de la privacidad y ellos me hicieron un poco historia del paparazzi". Lo que no sabían es que el cómico tenía un truco preparado: "Me fui alejando de la plaza mientras hablábamos y cuando estábamos a 500 metros de las motos... ¡Cogí un taxi!", exclamó ante las risas del público.
Travesuras de juventud
A su paso por 'La resistencia', Rovira recordó una anécdota de juventud que dejó perplejo al presentador. "Esto de las mayores zorradas que he visto yo en mi vida", reconocía Broncano. El caso es que para ahorrarse el dinero en sellos, Rovira ponía el destino de la carta como remite y el remite, su dirección, como dirección principal. "Los carteros dirían: 'a este chaval se le ha olvidado el sello, vamos a devolver la carta al remitente'", llegando así al destino pretendido.