Serie relacionada
'Padre no hay más que uno' ha arrancado su andadura televisiva en Atresplayer con una nueva familia y nuevos enredos. Al frente del elenco televisivo se encuentran dos veteranos del género, Daniel Pérez Prada y Mariam Hernández, que han seguido los pasos de Santiago Segura y Toni Acosta en un proyecto que aspira a reenganchar al público pese al cambio de formato.
Durante la presentación de la serie, realizada en Las Palmas de Gran Canaria, tuvimos la oportunidad de conversar con Pérez Prada junto a otros medios, y el actor nos dio las claves de su mayor rol hasta la fecha. Previamente, había destacado en títulos como 'Gran Hotel', 'El Caso. Crónica de sucesos' o 'El pueblo', pero este puede ser su gran punto de inflexión de cara al público masivo que tanto apoyo le ha dado a las películas de Segura.

Movistar Plus+ anuncia la fecha de estreno de 'Por cien millones' y lanza su primer teaser
Amaia Salamanca ('Pura Sangre'): "Lo he pasado mal, porque he tenido que galopar en campo abierto"
'Decomasters': Los robos de los Gemeliers, el pedo de Edu en la cara de Canco y los lloros de Isa Pantoja
Greg Taro (Benidorm Fest 2026): "En el camp de composición nos daban cuatro horas y si no salía, mala suerte"
Asha: "Hay algunos cambios en 'Turista' para adaptar la canción al directo del Benidorm Fest"
Kitai (Benidorm Fest): "Nos perjudica no tocar en directo, necesito el bajo de Fabio y que me tiemble el pecho"
¿Cómo ha sido el desafío de asumir el papel y recoger el testigo de Santiago Segura?
Podría pensarse que uno siente presión o algo así, pero lo que siento es tranquilidad de tener o heredar un papel o un proyecto que ya viene con este éxito masivo. Es la primera vez que estoy en una serie en la que no hay que explicar muchas cosas. Prefiero partir de un gran éxito, honestamente, que partir desde cero. Así que para mí es un honor y un gustazo, a sabiendas de que he hecho una cosa totalmente distinta como actor y personaje a lo que ha hecho Santiago en sus pelis. Es algo más Jim Carresco.
Es un formato nuevo. Estamos muy empeñados en decir que el universo es el mismo... Es lo mismo, pero no es igual, como decían Martes y Trece. Esto es un tono nuevo, un formato nuevo. Se han basado un poco en series como 'Modern Family' o 'The Office', algo muy americano con miradas a cámara. Y mi personaje es un poco más histriónico.
He trabajado un poco más el histrionismo y una cosa muy disparatada de padre un poco superado por las situaciones en cuanto a la interpretación. Y supongo que por ahí lo de Jim Carresco: las caras y las expresiones a las que me llevan mis hijitos me recuerdan un poco a veces a ese padre en apuros, a esas películas de John Candy,.. Me ha gustado mucho honrar a ese tipo de actor. Me he reconciliado mucho con esas pelis que veía de pequeño, ese cine familiar con padres desbordados.
Prefiero partir de un gran éxito que hacerlo desde cero
¿Estás preparado para convertirte en alguien muy popular entre los niños?
Yo no tengo críos. Me encantan los niños, mi sobrina y tal, pero yo no sabía la petada que es esto, el fenómeno fan que hay con 'Padre no hay más que uno'. He podido ser testigo en el rodaje, no solo con mis hijos, sino con los niños que venían de figuración. Me acuerdo de un niño que vino a figurar en la serie en San Sebastián y se puso a llorar muy desconsoladamente porque no estaba Santiago Segura y era yo. Espero que en la segunda temporada, si la hay, llore porque no me ha visto a mí. Así que sí, tengo muchas ganas de ver cómo reaccionan los chavales y estoy encantado de tenerlos como público fan.

¿Cómo ha sido trabajar con los niños?
Trabajar con niños actores es una cosa que nunca sabes cómo va a salir. Tienen una pila y una batería que no es la tuya. Tienen un aguante que no es el mismo que el tuyo, para bien o para mal, y además hay que tener en cuenta los horarios, porque estos niños son muy protagonistas en la serie. Entonces, ha sido fascinante ver cómo han soportado tres meses y pico de rodaje muy intenso porque, además, Inés de León tiene su intensidad trabajando y dirigiendo y le gustan las cosas rápidas y bien y la comedia muy clara y muy a tono.
Yo he sido un niño más. Al fin y al cabo, la serie se llama 'Padre y no hay más que uno', pero yo soy el sexto hijo realmente. Me gusta su frescura, me gusta que se lo tomen a veces como un juego real, que creo que es como se lo tiene que tomar un niño, no como un trabajo sino como un juego. Creo que hay que enseñarles que esto para ellos es un juego, respetando al equipo técnico y al resto de nosotros, pero llegan hasta donde llegan y para mí ha sido un aprendizaje también. El aprendizaje ha sido mutuo.
Ahora que has sido padre en la ficción, ¿qué visión te llevas de la paternidad?
Mi visión sobre la paternidad es que de momento prefiero ser tío. Sí, creo que sí, aunque a mí me encantaría ser padre en algún momento de la vida, pero esto no tiene nada que ver. Es un padre en la ficción y este tipo de padre y este tipo de familia creo que está muy alejado de mi mundo o de lo que yo haría como padre. Pero bueno, ha sido un buen entrenamiento, una buena pretemporada.
Un niño se puso a llorar desconsoladamente porque estaba yo en vez de Santiago Segura
Tu personaje está enfocado hacia la educación respetuosa.
Es muy tierno, tiene un gran corazón. Es muy obsesivo con la educación de sus hijos. Se lo lleva por un lado muy metódico. Es un personaje muy bondadoso de gran corazón y enorme torpeza. Es uno de esos personajes que a mí me divierten a la hora de trabajarlos. Todo son buenas intenciones y todo les sale mal. A mí eso me divierte mucho desde fuera, siendo un poco cabrón y un poco cínico me gusta ese tipo de comedia. La comedia disparatada de situaciones muy blancas, porque es un humor muy blanco, pero en la que hay torpezas y las cosas salen mal. Creo que eso hace gracia.

¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de interpretar a un personaje así?
Mariam es madre, así que le decía, 'Oye, estos métodos de los que estoy hablando: el método HALT, el método Wilson, Nelson, el de conciencia... ¿Esto existe de verdad?'. Y me dice, 'Sí, sí, esto es así. Hay madres en el colegio y padres que son este coñazo, que son esta cosa de todo el rato estar buscando lo más adecuado dentro de los millones de métodos que hay'. Para mí eso fue un reto, el instruirme en si estos métodos realmente existen o no. Y luego, claro, cuando estás con una niña de cinco años, pues lo que yo os decía, la pila es la pila. Y la réplica es la réplica, entonces dura lo que dura. Y de repente eso se desinfla y dices, ya no podemos probar más. Entonces, tienes que ponerte un poco a la altura de los niños en cuanto a su capacidad de aguantar.
Pero bueno, a Inés y a Raúl les conozco mucho. Para mí ha sido como jugar en casa. Y a Mariam, con la que he hecho millones de cortos del Notodofilmfest. Venimos todos de ahí. Todos hemos trabajado mucho en Madrid, en cosas muy pequeñas que se han ido haciendo grandes hasta acabar en esto, que es lo más grande que se puede hacer hoy en día en serie en España. Siento mucho orgullo.
¿Cómo crees que se van a tomar la serie esos padres que utilizan los métodos de los que habláis?
Espero que se lo tomen con humor, que es lo importante. No nos reímos de nadie en la serie, ni de ningún método de enseñanza ni de ningún tipo de educación. Pero si te ves reflejado, ojalá digas, '¡Qué gracia! Soy así de vez en cuando'. No hay ninguna crítica en la serie. Es un humor muy blanco y creo que va muy rápido. El humor que hemos conseguido está entre la comedia española y la americana. La serie es un poco más americana de lo que son las pelis en el sentido de la comedia. Lo que han trabajado Raúl e Inés tiene mucho que ver con 'Modern Family'. Mucho de eso y muchísimo, que no lo he dicho, de 'Los Simpson'.
Si veis al niño, a mi hijo, el que se parece más a mí, es Bart Simpson. Él, en sus maneras, es Bart Simpson. La niña pequeña es una Maggie, con el chupete, no dice nada, solo dice una frase durante toda la serie. Se nota que Inés y Raúl han visto mucho 'Los Simpson'. Yo no soy Homer, no tengo tantas aristas como él, pero creo que hay una cosa muy de 'Los Simpson' en la serie, que ojalá la veáis y ojalá la vea el público. Y ojalá sirva para que los niños de hoy en día reenganchen también con 'Los Simpson'.
La comedia en pequeñas píldoras es algo insuperable
Es una comedia de 20-25 minutos. ¿Cómo valoras ese cambio con respecto al estándar en abierto, que es mucho mayor?
Yo vengo de trabajar en 'El pueblo', que hemos hecho cuatro temporadas de capítulos de 70 minutos. Probablemente hayamos sido la gran última comedia de éxito que ha durado 70 minutos. Los hermanos Caballero llevan 20 o 25 años escribiendo 'La que se avecina', 'Aquí no hay quien viva' y 'El pueblo', que al final son películas de 70 minutos, de comedia, de alta comedia, y son los mejores, pero no sabes lo que es venir a una serie de 20-25 minutos, capítulos cortos, capítulos muy consumibles, en los que te fundes una temporada en medio rato. Es mejor para los guionistas, es mejor para los actores, es mejor para la propia esencia de la serie e incluso para el público.
Ya no te digo verlo en abierto, con los anuncios, como era cuando se emitía en Telecinco, pero para mí es el formato perfecto. Creo que la comedia en pequeñas píldoras, como los sketches de toda la vida de Monty Python y otros grandes cómicos, es algo insuperable. Y creo que las series, con este formato de 20-25 minutos, es como tienen que ser. Aparte, creo que se han abierto vías para que las series buenas de comedia florezcan. Las mejores series de comedia de los últimos cinco años son de este formato. Me gusta mucho que la serie se haya pensado para estar en esa liga.