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Días después de que Jonan Wiergo y Alma Bollo sacrificaran su pelo para obtener distintas recompensas, Adara Molinero se ha sumado al grupo de penitentes que han decidido deshacerse de su pelo para conseguir algunos de sus platos favoritos. En esta ocasión, la superviviente negoció con Laura Madrueño cuántos centímetros era capaz de cortarse para comerse un bocadillo de pollo.
"No, Laura, no", se negaba de forma inicial Molinero, sin querer ni medirse lo que se cortaría. "Es sanear, lo medimos y nos hacemos una idea", insistía Madrueño, sacando la regla y con las tijeras en la mano. "Me va a quedar por aquí, voy a quedar como el principito de 'Shrek' y no", se quejaba Adara, provocando la carcajada de sus compañeros y del público de plató.

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"Va a quedarte ideal, media melena monísima", decía la presentadora. "¿Por este bocadillo? Cortarse el pelo ya es otro level. Lo llevo cortísimo. Tengo mucha obsesión con el bacon aquí, te voy a hacer una propuesta. Jamás pensé cortarme el pelo. Nunca en mi vida he llevado el pelo tan corto. Joder, la que voy a liar", continuaba Adara, replanteándose ya cortarse el pelo para obtener dos bocadillos.
La opinión de los demás
"15 cm y dos bocadillos, el segundo con bacon y queso", ofrecía Laura Madrueño, consiguiendo que la hija de Elena Rodríguez accediese a cortarse su melena, dejándose hacer por la presentadora, quien le dejó el pelo por el hombro. Sus compañeros de edición le aseguraron a Adara que le había quedado bien el corte, haciendo que la concursante pasase del grito desesperado a la risa y a la felicidad.