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La despensa de 'Gran Hermano 17' está prácticamente vacía. Los habitantes sufren la escasez de alimentos después de haber perdido dos veces seguidas la prueba semanal, ya que cuando los concursantes no superan la prueba, la organización del programa no suministra dinero a los participantes para hacer la compra semanal.

Esta vez el hambre ha provocado que algunos concursantes se atreviesen a robar comida durante la noche para comer a escondidas. La primera en hacerlo esta semana fue Meritxell, que aprovechó que todo el mundo dormía para prepararse un par de crepes. La noche siguiente, la barcelonesa "tomó prestada" una naranja mientras Alain le recriminaba su actitud. Las idas y venidas a la cocina despertaron a Bea, que aprovechó para unirse a su compañera.
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Unos minutos más tarde las dos chicas compartían cena a hurtadillas junto a Bárbara y Pol. Por su parte, Rebeca, que se dio cuenta de lo que estaba sucediendo, se acercó a la cocina para reprochar a sus compañeros lo que estaban haciendo, aunque estos no le hicieron mucho caso. Según Bárbara y Meritxell, la chica se mete en las relaciones de los demás y busca el apoyo del resto de sus compañeros.
Al día siguiente llegaron los reproches
A la mañana siguiente, la tensión saltó por los aires después de que Alain pidiera a Bárbara que cortase la barra de pan de una manera más equitativa. La conversación derivó en los robos de comida y la alicantina echó en cara al francés que, en una ocasión, tomara una loncha de chóped a escondidas. No obstante, el verdadero conflicto nació con la incorporación de Clara a la conversación.

A la concursante no le pareció nada bien que su compañera y amiga Bea fuera una de las instigadoras del robo de comida, pues la chica pertenece al Club y, como consecuencia, disfruta de una comida al día de dos platos y postre. La valenciana justificó su comportamiento explicando que, simplemente, tenía hambre, y esto enfureció aún más a la amiga de Fernando.
"Somos once personas y todos tenemos hambres, y no todo el mundo roba". La concursante ha manifestado sus ganas de nominar a Bea, aunque dice que se ve incapaz por la amistad que las une. "Tienes 19 años y muchas veces te escudo por eso, pero no es justo. No es la primera vez que lo haces. El comportamiento que has tenido ha sido egoísta". Tanto le desesperó a Clara el comportamiento de su amiga que reconoció que había perdido la ilusión por estar en el concurso a pesar de ser su sueño.
Finalmente, Bea pidió disculpas a su amiga y se arrepintió sinceramente de su comportamiento. Una conversación con Miguel le hizo entrar en razón y la chica prometió que el robo de comida no iba a volver a suceder, al menos por su parte.