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Para Dianna Agron, 'Glee' no ha significado una experiencia tan gratificante como para el resto del elenco de la ficción. La actriz que encarnó a la implacable Quinn Fabray, no ha tenido pelos en la lengua a la hora de cargar contra los productores de la serie de televisión que la catapultó a la fama mundial.
La estadounidense ha acusado de manera indirecta a Ryan Murphy, , Brad Falchuk e Ian Brennan, directores y productor de la ficción, de intentar cambiar su imagen para sexualizarla ante los telespectadores, como ha declarado en una reciente entrevista.

Diana Agron: "Sexy es una palabra que no encaja conmigo"
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Pocos han sido los espectadores que resistieron hasta el final para acompañar a los chicos de 'Glee' hasta su última actuación. Pese a ello, Fox quiso despedir la que fue una de sus ficciones más emblemáticas por la puerta grande y, lejos de cancelar la ficción, la cadena de televisión quiso otorgar una última temporada de 13 episodios a Ryan Murphy, Brad Falchuk e Ian Brennan para cerrar de una manera digna las tramas de la serie de televisión.
Pese a ello, Dianna Agron no pudo despedirse como "es debido" de su personaje en la ficción, protagonista de las primeras temporadas de la serie, al quedar relegado a un segundo plano en el capítulo final. Después de lo acontecido, la actriz ha hablado de su paso por 'Glee' con perspectiva.
"Al hacer mi primera audición para 'Glee', los productores me pidieron que hiciera mi look más sexy. Fue como oír uñas deslizándose por una pizarra. Sexy es una palabra que no encaja conmigo", afirma la actriz, visiblemente dolida por tener que cambiar su aspecto e imagen para poder conseguir un papel en la ficción.
"Cuando iba al instituto, en San Francisco, mi aspecto físico era completamente diferente del personaje que interpretaba en 'Glee'. Pasé por una etapa rebelde, punk, con medias de red, vaqueros descoloridos y grandes botas Skechers. También me teñí el pelo dos veces de rojo, aunque en ambas acabó siendo naranja", concluye.