Quizá pueda parecer uno de los concursantes mejor posicionados social y económicamente. Su actitud, su vídeo de presentación o la presencia de su madre han llevado a pensar a gran parte de la audiencia que Rodrigo cumplía el clásico perfil de chico rico y mimado que tiene todo aquello que quiere. Pero nada más lejos de la realidad. Así lo ha confesado él mismo en una conversación junto a su novia Bea.
El divorcio de sus padres marcó un antes y un después en su vida. Nada volvió a ser como antes desde entonces. No solo emocionalmente hablando, la vida de la familia cambió de manera drástica, que pasó de tenerlo todo a padecer dificultades económicas muy graves. Tanto es así que, en ocasiones, sufrieron el corte del suministro de agua caliente o del teléfono.

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Trabajar para ganar algo de dinero que llevar a casa o tener que conformarse con humildes regalos en Navidad como unos calcetines son algunos de los sacrificios que Rodrigo ha tenido que padecer a lo largo de su adolescencia. A pesar de todo, el chico dice no avergonzarse de su pasado, y reconoce que aquello le hizo madurar y le ayudó a valorar lo realmente importante. "Me da igual reconocer que pasé de tenerlo todo a no tener nada".
Rosa, madre de Rodrigo: "Hemos pasado dificultades muy serias"
Su madre, Rosa, que se encontraba este jueves en el plató del programa como defensora de su hijo ha confirmado el testimonio del concursante revelando algunos datos más acerca de su duro pasado: "Todo es verdad. Hemos pasado dificultades muy serias. Como vivimos él y yo solos, él ha visto que yo lo pasaba mal, pero gracias a Dios siempre hemos salido adelante".
Las dificultades económicas obligaron al madrileño a trabajar para poder pagar la última parte de su carrera universitaria, algo que su madre valora especialmente: "Él lo ha pasado muy mal por verme a mí y porque había cosas que él no podía hacer. Pero, afortunadamente, todo se soluciona".